sábado, 3 de enero de 2009

¡Hagan sitio, hagan sitio!

Porisrael.org Dori Lustron

FUE DESTRUIDA LA MEZQUITA DEL TERROR

Tzáhal confirmó que el miércoles por la tarde aviones de la Fuerza Aérea bombardearon una mezquita en el oeste de la ciudad de Gaza.

Funcionarios de seguridad comentaron que la mezquita fue utilizada por los terroristas como un lugar de almacenamiento de misiles y materiales explosivos. El Ejército dijo que las células palestinas de lanzadores de cohetes contra Israel estaban disparando desde dicho edificio y lugares cercanos.

Poco tiempo después del ataque de los aviones de combate, se escucharon más explosiones en la mezquita, al parecer como consecuencia de la voladura de explosivos.

En los últimos días, el Ejército vigilaba de cerca los movimientos en la mezquita y descubrió que era utilizado como escondite in situ por miembros de Hamás, desde donde disparaban cohetes contra las comunidades del sur de Israel.

El ataque contra la mezquita se llevó a cabo en línea con la autorización legal proporcionada por los militares expertos en Derecho Internacional. El juez abogado, general Avijai Mandelblith, aprobó el ataque contra los sitios utilizados para actividades terroristas, aunque se encuentren situados en lugares sagrados o sensibles.

Poco tiempo antes, la Fuerza Aérea atacó un depósito de municiones en la zona de Jan Yunis, donde se refugiaba un funcionario superior de Jihad Islámica que participaba en los ataques con cohetes. Amar Abu Alula estuvo involucrado en operaciones terroristas y en la mejora de la capacidad de los cohetes del grupo.

Un lugar de culto deja de ser un lugar respetable si es un depósito de armas y una base de lanzamiento de cohetes.

Los islamistas de Hamás han profanado la mezquita, si es que realmente una mezquita ha de ser un lugar sagrado de culto y libre de armas, bombas y material bélico.

Los musulmanes tendrán que dirimir si una mezquita que alberga armamento y sirve de base de lanzamiento de cohetes está profanada por los que la han transformado en base terrorista o no, siendo por lo tanto una de sus funciones, a parte de la religiosa.

Si desde una mezquita se ataca y se mata, los que reciben los ataques tienen el derecho y el deber de destruirla.
El paraíso debe de estar llenándose de carajotes, pero que hagan sitio porque van más en camino.