martes, 7 de octubre de 2008

La guerra que estamos perdiendo

La Guerra del Islam radical contra Occidente
Ruben Kaplan


El día 5 de septiembre pasado,70 diarios de Estados Unidos, entre los que se encontraba el prestigioso The New York Times, adjuntaron en sus ediciones, un controvertido y valiente DVD denominado "Obsession" Radical Islam's War Against The West.

Por iniciativa y soporte de la Fundación Clarion, que se declara una organización independiente y que no acepta fondos del Gobierno de los Estados Unidos, instituciones políticas ni organizaciones extranjeras, 28 millones de copias fueron distribuidas en el territorio estadounidense.

El film documental estrenado en el 2005, que fue dirigido por el sudafricano Wayne Kopping y concebido por Peter Mier con la producción del israelí-canadiense Raphael Shore y Brett Halperin, explicita crudamente la amenaza del radicalismo islámico hacia la civilización occidental. La particularidad de la película, es que la totalidad de su contenido fue extraído de la mismísima media árabe. Se pueden observar fragmentos de la televisión musulmana, con invocaciones a la Jihad global declarando sin rubor, el objetivo de la dominación del mundo por el Islam, sermones en mezquitas y arengas a multitudes desde los minaretes, vociferando muerte a América e Israel y la enseñanza e incitación al odio en las madrazas, escuelas religiosas coránicas, de donde egresan miles de terroristas, ávidos por la tanatomanía en nombre de Alá.

"Obsession" también traza un paralelismo entre el nazismo y los movimientos fundamentalistas islámicos, parangonando sus respectivas propagandas y libelos antijudíos.

Probablemente el miedo cerval hacia los terroristas radicales islámicos, fue la razón por la que durante un largo período desde su realización, el documental ganador del Best Feature Film 2005 Liberty Film Festival, que obtuviera laudatorias críticas y otros galardones posteriores, no sea conocido en muchos países y no haya tenido la repercusión masiva que obtuvo ahora.

Uno de los pocos diarios americanos que se negó a distribuir el DVD, el St. Louis Post, alegó que durante 2 años, el film perturbó a los musulmanes. El eufemismo de temor, cuidado por no herir la susceptibilidad de los islamitas, es ampliamente utilizado, y se complementa con otra excusa, la de no ofender a los musulmanes.
Desde luego, no se puede involucrar ni asociar a toda la feligresía islámica con el terror.

No existe unanimidad en cuanto a la cifra exacta de musulmanes que hay en la actualidad. Las estimaciones varían entre la moderada de ochocientos millones y la excesiva que los sitúa cerca de los mil quinientos. Posiblemente, el número real deba estimarse en torno a mil millones. Un para nada exiguo porcentaje de entre el veinte y el treinta por ciento, adheriría a las posiciones radicalizadas.

Un grupo Americano de apoyo a los musulmanes, solicitó a la Federal Election Comission que investigue si la Fundación Clarion que distribuyó el alarmante DVD sobre el Islam , no es embozadamente, una fachada de un grupo israelí que tiene como objetivo ayudar a promover la candidatura del candidato John McCain.

Centenares de blogs y publicaciones islámicas, como Noticias coránicas de Irán, se sumaron a las protestas por la difusión de "Obsession" e intentaron descalificar a los productores, atribuyéndoles, ser agentes sionistas que junto al grupo religioso judío Aish Hatoráh se unieron para desacreditar al Islam.

En ningún caso, esbozaron una desmentida del irrefutable material del film, basado en su totalidad, en la prensa árabe.

Los promotores de "Obsession": Radical Islam's War Against the West, negaron tratar de promocionar ninguna campaña presidencial y agregaron que era incorrecto vincular la campaña del DVD con el grupo educacional de Jerusalén, Aish Hatoráh Internacional, si bien alguno de sus ex y actuales empleados, participaron del proyecto.

Sin amilanarse por las denuncias en su contra, la Fundación Clarion, promete redoblar su apuesta, denunciando el alzamiento de la espada de Damocles por parte del Islam radicalizado sobre la cabeza de occidente, con el inminente estreno de otra película que ayudó a producir: The Third Jihad, (La tercer Jihad) otro estremecedor documental, que pretende concientizar al mundo, que supone equivocado, que sólo Israel es el amenazado.

Fuente y distribucion: www.porisrael.org
Enlace: http://desdeisrael.com

Es imposible ganar una guerra cuando no se es consciente de estar inmerso en ella, cuando te niegas a ver al enemigo como tal por mucho que te de muestras de buscar tu destrucción. Estamos perdiendo esta guerra y nos va la supervivencia en ello.

lunes, 6 de octubre de 2008

Hace 35 años

Gracias, Andrés, por recordármelo:

El día de hoy se cumplieron 35 años del estallido de la Guerra del Yom Kipur. El viernes 6 de octubre de 1973, día de recuerdo solemne del Yom Kipur (Día del Perdón), el día más santo del calendario judío, Egipto y Siria comenzaron un ataque coordinado por sorpresa contra Israel. El equivalente de las fuerzas totales de la OTAN en Europa se movilizó sobre las fronteras del Estado hebreo. En las Alturas del Golán, aproximadamente 180 tanques israelíes se enfrentaron a la embestida de 1.400 tanques sirios. A lo largo del canal de Suez, menos de 500 defensores israelíes fueron atacados por 80.000 egipcios. Israel, cegado por la euforia de la victoria en la guerra de 1967, fue asaltado por sorpresa y se vio totalmente desprevenido, en parte gracias al fracaso de los cuadros superiores del servicio de inteligencia militar (AMAN) que desecharon con suma imprudencia todos los indicios e informaciones obvias de diversas fuentes que indicaban claramente que los Estados árabes se preparaban para iniciar una guerra nuevamente desde hacía meses, negándose a advertir al gobierno y al pueblo sobre la inminencia de una contienda bélica cuando era el momento adecuado para prevenir lo que vendría. La guerra había atrapado al Estado judío con la guardia baja.

Los estados árabes eran rápidamente reabastecidos por mar y aire desde la Unión Soviética -antes, durante y después de la guerra- que rechazó todos los esfuerzos de Estados Unidos para un inmediato cese al fuego. Como resultado, el gobierno norteamericano comenzó con retraso su propio puente aéreo a Israel (cuyos aviones de carga tuvieron serias dificultades para contar con una zona de reabastecimiento en Europa para trasladar los suministros a los israelíes, producto del rechazo de los gobiernos europeos a prestar sus bases transitoriamente, aunque posteriormente los aviones norteamericanos pudieron establecer su base de reabastecimiento en las islas de Gibraltar).

Al principio de la contienda, Israel no solo debió enfrentarse con los ejércitos sirio y egipcio bien equipados producto de décadas de rearme soviético, puesto que, aparte del apoyo colosal en materiales bélicos e instrucción directa que la Unión Soviética prestaba a los árabes durante años enteros, los agresores contaron también con el apoyo de Irak (que transfirió un escuadrón de aviones caza a Egipto y una división de unos 18.000 hombres y varios cientos de tanques en las Alturas del Golán), Arabia Saudí y Kuwait (entre los dos 3.000 soldados), Libia (aviones de combate y una subvención de 1.000 millones de dólares), aparte de Argelia, Túnez, Marruecos y Jordania (que también aportaron soldados y equipo bélico). El Líbano también permitió que terroristas palestinos bombardearan asentamientos civiles israelíes desde su territorio. Los palestinos lucharon en el frente sur junto con los egipcios y los kuwaitíes. Las monarquías corruptas del petrodólar de Arabia Saudí y Kuwait fueron el sostén económico de esta coalición y utilizaron su oro negro como arma política para amenazar con un embargo de petróleo a toda nación occidental que se atreviera a ayudar al Estado judío. Nuevamente Israel se encontraba sola.

No obstante, a pesar de todas las desventajas, Israel pudo salir adelante. Sus hombres y mujeres, obreros, artesanos, estudiantes, profesores, campesinos y comerciantes se alistaron en el Tzahal para luchar por sus familias, su existencia y su país. Todos como uno solo, para defender sus hogares y su honor como hombres libres, de una patria libre. Estos soldados, a veces improvisados, luchaban como tigres, ellos sabían el por qué de esta lucha desde hacía mucho tiempo y lo que les esperaba en caso de ser derrotados. Su mejor arma fue el coraje y la plena conciencia de la justicia de su lucha.

Puesto a la defensiva durante los primeros dos días de combate, Israel movilizó sus reservas y finalmente rechazó a los invasores, llevando la guerra muy dentro de Siria y de Egipto, recuperando gradualmente el territorio perdido durante los dos primeros días de batalla e incluso penetrando varios kilómetros en el interior de los países enemigos. Dos semanas después, no quedaba nada de las fuerzas sirias en el norte o los dos principales ejércitos de Nasser cercanos al Sinaí, mientras que las últimas fuerzas del remanente Tercer Ejército egipcio estaban rodeadas y a punto de ser pulverizadas, dejando el paso libre hacia El Cairo. Pero a último momento, se produjo la votación del Consejo de Seguridad de la ONU para un alto al fuego exactamente el mismo día en que las fuerzas israelíes habían completado el cerco, aislado al Tercer Ejército egipcio y se aprestaban a destruirlo. Egipto fue salvado de una desastrosa derrota aún mayor por el Consejo de Seguridad de la ONU, que había dejado de actuar mientras la marea estuvo a favor de los árabes. La Unión Soviética tampoco había mostrado ningún interés en iniciar empeños de pacificación mientras parecía que los árabes podrían ganar, pero casualmente los líderes rusos estallaron con amenazas y alaridos para la interrumpción de las hostilidades cuando se vio claramente quién iba a ser el vencedor absoluto.

Pese al éxito último de las Fuerzas de Defensa Israelíes en el campo de batalla, se tuvo que arrancar la victoria a un precio altísimo para Israel, en vidas, en costo económico y en daños. Un total de 2.688 soldados israelíes fueron muertos. La imagen del fracaso diplomático y las enormes pérdidas para la sociedad israelí, se hizo evidente con la renuncia de la Primer Ministro Golda Meir y la principal dirigencia del gobierno.

Pero a pesar de todo, Israel pudo salir adelante, corregir sus errores, mejorar la calidad de su armamento, cambiar algunas estrategias, aumentar la efectividad de la inteligencia y reconstruir sobre cimientos. Los hombres de las Fuerzas de Defensa de Israel, demostraron una valentía invaluable en todo momento, lugar y situación. No solo eso, sino que el Tzahal también dio una lección de grandeza con los prisioneros árabes que capturó. Numerosos observadores reportaron que el tratamiento de Israel a los soldados capturados fue irreprochable. El representante de Amnistía Internacional declaró: «ellos han sido bien tratados… y parecen estar recibiendo la mejor asistencia médica posible».

Poco después de su liberación, el coronel sirio Atnon El-Kodar se quejó de haber sido maltratado por los médicos israelíes, acusándoles de que innecesariamente le habían amputado una pierna. Un periodista norteamericano, Ed de Fontaine, que había conocido a Kodar en un hospital israelí, pensaba que el coronel debía «tener muy mala memoria respecto a lo que se había hecho para salvarle la vida… Él me dijo que le debía la vida a [su] médico».

En contraste, los soldados israelíes capturados por tropas sirias y egipcias fueron maltratados. Después de rendirse, docenas de soldados israelíes fueron asesinados, otros fueron torturados en violación a la Convención de Ginebra sobre Prisioneros de Guerra. Según un informe presentado ante la Cruz Roja Internacional por el gobierno israelí el 8 de diciembre de 1973, las tropas israelíes descubrieron cadáveres de soldados israelíes en las Alturas de Golán, atados de manos y pies y con los ojos vendados. Habían sido ejecutados a quemarropa.

En el frente egipcio, según un informe presentado ante la Cruz Roja el 9 de diciembre de 1973, a los soldados israelíes no les fue mejor. Los soldados que se rindieron fueron apaleados, sujetos a flagelaciones, agresiones sexuales, quemaduras y hambre (segun los propios testimonios de los prisioneros que luego regresaron), además de que muchos fueron ejecutados luego de su rendición. Después de la guerra, Siria se rehusó durante meses a proporcionar las listas de prisioneros de guerra a Israel, la Cruz Roja o el secretario de Estado de EEUU Henry Kissinger.

El Sunday Times de Londres reportó que los oficiales sirios habían entregado prisioneros de guerra israelíes a los equipos de interrogación militares soviéticos. «Los interrogadores… han empleado técnicas médicas y de otras clases para quebrar la resistencia de los israelíes», decía el Times.

Clara muestra de la diferencia entre unos y otros.

No quería dejar pasar esto. Quería recordar en este nuevo aniversario de la guerra de 1973, a todos aquellos que sacrificaron sus vidas por la supervivencia de Israel y su gente durante aquellos oscuros días de tenaz lucha. Sea bendita su memoria.

Recomiendo ver las siguientes filmaciones...

Breve documental en inglés que resume los principales acontecimientos de la guerra desde un aspecto humano:

http://www.youtube.com/watch?v=asnK2nq5t-k

Interesante documental detallado sobre la cronología de la guerra y sus aspectos militares (en español):

http://video.google.es/videoplay?docid=-8757823140780495887

Aunque entonces era muy joven y las noticias tardaban en llegar, aún recuerdo aquellos días y la alegría por la victoria.

¡AM ISRAEL JAI!

sábado, 4 de octubre de 2008

Bajándonos los pantalones

La infecunda mansedumbre
Gustavo D. Perednik

De la obsecuencia ante el odio, y de su inutilidad
Cuando Israel cumplió medio siglo, el Secretario General del Hezbolá, Hasán Nasrallah, transmitió al mundo un diáfano quejido por «la catástrofe histórica del establecimiento en la tierra de Palestina del Estado de los nietos de monos y cerdos».
En efecto, la equiparación de judíos con animales es frecuente no sólo en la literatura nazi, sino también en el actual mundo árabe-musulmán, que a veces busca su fundamento en tres suras del Corán (2:65, 5:60, y 7:166), según las cuales Alá habría penado a los judíos transformándolos en bestias.
El insulto es transmitido también desde Indonesia, donde la radio Al-Manar difunde la plataforma del Hezbolá. En agosto pasado, miles de australianos escucharon en dicha radio la letanía de que «los judíos son descendientes de cerdos», por lo que se pidió una aclaración de parte del presidente del Consejo Árabe-Australiano, Roland Jabbour.
Podía esperarse que este dirigente condenara inequívocamente la invectiva racista, ya que, dentro de la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad de Oportunidades del gobierno australiano, es miembro del Comité de Antirracismo. Pero Jabbour optó por justificar la agresión. En un reportaje al diario The Age (22 de agosto de 2008), insistió en que la chanchada es legítima, que la culpable es la política israelí, y que por ello tampoco hay que objetar que rabinos sean presentados como asesinos de niños cristianos, sedientos de sangre infantil para sus ritos pascuales. A la fiereza de sus declaraciones, Jabbour agregó una defensa de «la libertad de expresión», siempre y cuando, huelga aclararlo, ésta no ofenda al Islam.

La equiparación entre judíos y cerdos no es condenada en la prensa europea, aunque es reiterada por líderes árabes. La pregonan en sus mezquitas jeques como Saíd Tantawi, de Al-Azhar, y el saudí Abd Al-Rahman Al-Sudais, imán de Al-Haraam, la principal mezquita de La Meca.
Sudais pidió «que Alá aniquile a los israelitas», y exhortó a los árabes para que «abandonen sus iniciativas de paz con los judíos, porque son la escoria de la raza humana, las ratas del mundo, violadores de pactos, asesinos de profetas y descendientes de monos y cerdos».

Esta «opinión» no impidió que, en aras de una supuesta armonía interreligiosa, el rabino inglés Jonathan Sacks asistiera al sermón que Sudais pronunció en la mezquita del East London, en junio de 2004.
El profesor Mordejai Nisán, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en su libro Las minorías en Oriente Medio (2002), denomina al fenómeno el "síndrome del dhimmi": la sumisa actitud que, ante el agresor, adoptaban los «tolerados» por los regímenes islámicos. El dhimmi oprimido o violentado se limitaba a pedir disculpas a su victimario, o a hacerle obsequios.

Precisamente, este hábito de mansedumbre judía se cruzó en Australia con la puerca tradición mencionada al comienzo. Aunque los dirigentes judeoaustralianos protestaron ante el Ministro Stephen Conroy debido a la violación por parte de Jabbour del Acta de Discriminación Racial, uno de ellos, Peter Wertheim, se apresuró a señalar que cuando trabajó con Jabbour éste «hizo grandes esfuerzos para ser amistoso, e incluso sugirió que hay muchas otras áreas en las que podrían cooperar» (acaso Jabbour habrá explicitado aquellas áreas en las que los descendientes de monos son útiles).

Otros ejemplos
Tan mansas como ésas fueron las reacciones frente al diálogo interreligioso que patrocinara en Madrid Arabia Saudí (17 de julio de 2008). Este país, que prohíbe absolutamente toda expresión religiosa no-islámica, pésimo candidato puede ser para liderar un diálogo de mutuo respeto. Sin embargo, ello no obstó para que cristianos y judíos participaran del acto sin protestar.

Con todo, lo más grave no fue que no se denunciara la brutalidad saudí en materia religiosa, ni el boicot antiisraelí que impidiera que se invitara a dignatarios israelíes a asistir al evento, sino el hecho de que hubo quienes se dedicaron a difundir y celebrar la iniciativa saudí, publicando sus fotos con el rey judeófobo e islamista, o proclamando que el autócrata es un heraldo del diálogo.

Así, el rabino Michael Lerner sostuvo que «para aquellos de nosotros que desesperamos porque el cristianismo y el judaísmo pierden su camino… la noción de que el Islam pueda ser la chispa que genere un nuevo renacer religioso basado en el respeto recíproco… puede ampliar nuestro entendimiento del inacabable potencial divino para sorprendernos».

Si no es para soslayar la índole del agresor o minimizar sus más virulentos ataques, la mansedumbre actúa para rendir una pleitesía que nos auto justifique. Un excelente ejemplo de ésta puede verse en una tumba del aristocrático cementerio de La Recoleta en Buenos Aires: la de Ramón Falcón, el jefe de policía asesinado en esa ciudad el 14 de noviembre de 1909. Ocurre que el asesino de Falcón (y de su ayudante Alberto Lartigau) fue un joven de 17 años, de origen judío y militancia anarquista, que cometió el atentado el mismo año en que inmigró a Argentina desde la Rusia zarista.

La comunidad israelita argentina, alarmada por la posibilidad de que la judeidad del asesino generara una persecución judeofóbica, decidió dedicar un monumento (el único con caracteres hebreos en dicho cementerio) en el que se honra la memoria del jefe policial «mártir del deber… un noble y grande que ha caído en este día», y la de su joven asistente con una bíblica endecha sobre el príncipe Jonatan. La prevención y el miedo de la comunidad hebrea no pudieron evitar que, al poco tiempo, se produjera el primer pogromo en Argentina.

Cabe traer un ejemplo adicional, esta vez español. Martín Varsavsky, escribe una justa y tardía reacción contra la judeofobia del diario El País. En su texto, el autor necesita asegurarse el permiso de criticar por medio de impecables credenciales contra Israel: que criticó al país hebreo, donó fondos para la reconstrucción de El Líbano, y financia la publicación de escritos antiisraelíes de palestinos e iraníes. Como si los medios no estuvieran superpoblados de antiisraelismo y no hiciera falta, precisamente, que se estimulen las páginas que muestren «la voz judía», como intenta hacer esta columna.

La lógica de Varsavsky es típica: «A veces son los israelíes los que cometen atrocidades y otras los palestinos». Aunque no podría dar un solo ejemplo de «atrocidades israelíes» –que son un mito manipulado frecuentemente por los medios– lo más notable es que admite que para él «el conflicto entre israelíes y palestinos no tiene buenos y malos, sino malos y malos».

Ahora bien: o esa frase tiene aplicabilidad para todos los conflictos del mundo (y en ese caso es una redundante perogrullada) o es específica del conflicto en Oriente Medio, y en este caso es falsa. Porque las guerras en general no se producen «entre buenos y malos» sino entre agresores y agredidos. Y el agredido de esta región es uno solo: el único candidato a ser borrado del mapa, el no reconocido, demonizado y deslegitimado con la aquiescencia europea.
El odio es odio. Tal vez no se apague enfrentándolo, pero decididamente no se aplacará legitimándolo.

Fuente: el catoblepas

http://www.nodulo.org/ec/2008/n079p05.htm

PORISRAEL.ORG y DORI LUSTRON

viernes, 3 de octubre de 2008

Te quiero decir unas palabras acerca del pueblo palestino ...

Fenomenal exposición:

La verdad y solo la verdad….
Drora, del Neguev

Esta es una respuesta a una mujer árabe de Haifa que aduce que la Tierra de Israel es de los palestinos. Léanlo y créanlo. Una de las respuestas más inteligentes que leí en la actualidad.

El articulo: "Liberman, nosotros ya te pisotearemos", publicado en el sitio Ynet, del diario Yediot Ajaronot, trajo aparejada la respuesta de Drora, a una mujer árabe de Haifa.
Drora dijo la verdad y solo la verdad

A la Sra. Samar de Haifa:

No hay en el Estado de Israel ni en los territorios de la Tierra de Israel un solo árabe que no tenga una patria árabe. Es por ello que son árabes.
Invadieron, se infiltraron y penetraron en la Tierra de Israel, bajo la protección, el aliento y el incentivo del ocupante otomano y luego del ocupante británico, pero no se convirtieron por ello en dueños o soberanos de éste país.
Abre el mapamundi, Samar y descubrirás que el territorio de los 22 estados árabes es mas grande que todo el continente europeo; que el territorio de todos los 56 estados musulmanes cubre un tercio del globo terráqueo. Un territorio enorme, difícil de describir. Con recursos petroleros y riquezas imposibles de cuantificar.
Entonces, a primera vista, ¿no parece normal que el pueblo judío tenga un solo y pequeño estado sin que tenga que compartirlo con otro pueblo musulmán?

Te quiero decir unas palabras acerca del "pueblo" palestino.
Ustedes no son un pueblo, sino una ficción musulmana cuyo único objetivo es conquistar la Tierra de Israel.
Empecemos por vuestro nombre:
Los romanos, que conquistaron Israel, llamaron a éste país como un acto ostensible de su ocupación, "Provincia Palestina", en función de los filisteos que se asentaron en las costas de Israel.
Los filisteos era un pueblo de navegantes, pelirrojos que llegaron a las costas de Israel, provenientes de... EUROPA y desaparecieron de nuestra zona aproximadamente 1600 años antes del nacimiento de Mahoma.

Los árabes originarios de la península arábiga no tienen pues, ningún vínculo con los filisteos: Ni genético, ni religioso, ni cultural, ni histórico, ni geográfico. Ustedes son árabes y no filisteos. Del mismo modo a los romanos se les podría haber ocurrido llamar a Israel, "Provincia Suiza". ¿Acaso eso los convierte a ustedes en suizos?

Y en cuanto a la Tierra de Israel, Samar de Haifa, amiga mía, elige cualquier documento o cualquier mapa histórico, cualquier historiador aceptado en los medios académicos internacionales, que nos muestre donde está palestina, cuando hubo alguna vez en la historia de la humanidad un país o un estado llamado palestina, o cuando hubo alguna vez en la historia de la humanidad un pueblo que se llamo palestino.

¿Quienes son ustedes?
¿De donde vinieron?
¿Y cual es vuestra relacion con la Tierra de Israel?

No logro encontrar un solo dato en ninguna fuente histórica o documental. Incluyendo a investigadores musulmanes y árabes (inclusive El Corán, en el cual la Tierra de Israel, es denominada: "La Tierra de Israel, la tierra del pueblo de Israel") que sostenga tus argumentaciones.

Hay documentación británica de la época del mandato británico, documentación turca de la época otomana, documentación de todas las conquistas que se realizaron en la Tierra de Israel y en ninguna de ellas hay una sola referencia o al pueblo palestino o acerca de un estado palestino.

No obstante, supongamos que si encuentras alguna documentación (que no sea parte de la propaganda palestina la cual modifica siempre los hechos históricos luego que estos ocurrieron) que certificara vuestra presencia y existencia en la Tierra de Israel, entonces al menos tendríamos algo de qué hablar.

Ustedes son un rejunte casual de facciones y fracciones del mundo musulmán, que se odian entre si, casi, casi... como nos odian a nosotros.

Eso es en definitiva, la única cosa que los une: el odio a los sionistas. Esa es la base más miserable sobre la cual construir un pueblo.

En 1948 el número de árabes que habitaban en Israel era idéntico al número de judíos que habitaban en los países árabes.
El siglo 20 fue un siglo de migraciones e intercambio poblacional en todo el mundo.
Todos los judíos de los países musulmanes emigraron a su patria Israel.
Todos los árabes de Israel hubieran tenido que emigrar nuevamente a sus patrias árabes de origen.

No solo que no hicieron eso, sino que siguieron infiltrándose y penetrando a Israel de cualquier modo posible y que la inestable política del Estado de Israel les permitió.

De hecho, tienen ya un estado palestino, que es Jordania. Pero Uds. quieren para ustedes TRES PALESTINAS: o sea Jordania, "La nueva Palestina", que se levantará en la franja de Gaza, en Judea y Samaria (mal llamada por ustedes Cisjordania) y como por supuesto los árabes israelíes se identifican a si mismos como palestinos, seguirán viviendo en Israel y traerán a él mas y mas "hermanos" palestinos de todo el mundo. Asi, dentro de un década o dos serán los judíos una minoría en su propia tierra y también Israel se convertirá en Palestina.
¿Saben una cosa? Eso no nos sirve. A nosotros los judíos, eso no nos sirve.

Y eso es lo que en definitiva ha de pasar, también aunque nuestra izquierda se la pase repartiendo ilusiones que llenan los corazones de esperanza: tendrán que volver a sus países de origen.
Eso es lo que pasará, por las buenas o las malas.

A lo largo de muchos años (con el establecimiento sionista), adoptaron el Ethos judío, o sea: la santificación de Jerusalén y el derecho al retorno a Sión. No obstante, construyeron una mezquita en el Monte del Templo el lugar mas sagrado para todos los judíos (costumbre musulmana muy difundida en el mundo, la de construir mezquitas en lugares santos de otras religiones) pero vuestra ciudad sagrada es La Meca y no Jerusalén y el derecho a retornar lo tienen solo respecto a sus países árabes de origen y no a Sión.
Resumiendo: te sugiero un libro divertido y lleno de humor. Su nombre es "Los inocentes en el extranjero y fue escrito por Samuel L. Clemens (conocido con el sinónimo de Mark Twain) en 1869. El recorrió Israel a lo largo y a lo ancho.

El no vio aquí palestino ni jardines marroquies ni tampoco aldeas árabes, ni tampoco rugientes ciudades.
El solo vio y describió el abandono, los pantanos, la malaria y las arenas.
"Tierra de Lamentos", asi fue como denominó a la Tierra de Israel.
Todo lo que hay aquí, en este paraíso llamado Israel, fue construído por el genio judío.
No es ningún asombro que tu y tus hermanos lo ambicionen tanto!

Y si tu, Samar de Haifa, estás en tu casa, conectada a la red eléctrica y tipeas una respuesta en tu computadora, es porque los sionistas construyeron aquí un país que te permite vivir en un nivel completamente distinto del 99% de tus hermanos en los países árabes.

Firmado por una Ciudadana Judía de Israel
La dueña de casa
Drora, del Neguev.

Traducción del hebreo desde Ynet: Carlos Piechotka

Gentileza de www.sionlatino.es.tl

Reenviado por porisrael.org

jueves, 2 de octubre de 2008

Los últimos coletazos del traidor

Olmert: Israel debe retirarse de los territorios conquistados si es que quiere la paz

El saliente Primer Ministro Ehud Olmert dijo en una entrevista publicada por el periódico Yediot Aharonot que si Israel quiere llegar a un acuerdo de paz con los palestinos y con Siria deberá retirarse de la mayoría de los territorios conquistados durante la Guerra de los Seis Días, en 1967. Sus palabras fueron bien recibidas por los palestinos, aunque ellos dijeron que llegaron tarde. En Israel Olmert recibió muchas críticas de los partidos de derecha por tales comentarios.

Este cabrón está dispuesto a "joderla" hasta el final. Pues ya debería saber que lo que se va a encontrar enfrente es gentuza como esta:

Terrorismo - Legislador de Hamás dice que matar a un judío es como matar a 30 millones
El legislador palestino por Hamás, Fathi Hammad, dice en una transmisión de la TV Al Aksa perteneciente a la organización terrorista en la Franja de Gaza, que Alá odia a los judíos y que los 15 millones de judíos que hay en el mundo son peores de 4.500 millones de infieles. Hammad llamó a los árabes y musulmanes a asesinar a los judíos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Protegiendo al camellero pederasta

EL LIBRO YA FUE PROHIBIDO EN EEUU

Atacan la casa en Londres del editor del libro sobre la esposa niña de Mahoma

Martin Rynja, responsable de la edición en el Reino Unido de la novela "La joya de Medina" fue víctima de un posible ataque de radicales islámicos al ser víctima de un incendio provocado en su casa de Londres. El dominical "The Observer" ha informado posteriormente del arresto el sábado de tres hombres por supuestas actividades terroristas. La casa es la sede de la editorial que va a publicar el libro, ya censurado en EEUU, sobre la vida de la esposa niña favorita y más joven de Mahoma, desde que se compromete con seis años hasta la muerte del profeta.