martes, 13 de enero de 2009

Acabando con Hamás

¿Cómo podríamos saber que el Hamas se rindió?
Gabriel Ben-Tasgal
Guysen International News

"A los países árabes les tomó siete guerras comprender que no nos vencerían, al terrorismo le tomará otras tantas llegar a la misma conclusión", afirmó este domingo el Presidente Shimón Peres. Existe un amplio consenso entre analistas, militares y políticos que Israel vapuleó humillantemente al Hamas. Hoy en Gaza no hay gobierno. No hay edificios de gobierno.

No hay un sólo líder que se atreva a salir de sus escondrijos ni soldados que se atrevan a batirse a fuego con Tzahal. Sin embargo, nada de esto asegura que la población en Gaza y los líderes del Hamas se atrevan a izar la bandera blanca y aceptar su derrota.

Analicemos ante todo la primera afirmación: Hamas ha sido vapuleado. Según el jefe del Shin Bet (Seguridad Interna del Estado), Yuval Diskin "Hamas está mostrando signos de alarma en todos sus frentes. Es objeto de intensas críticas por haber llevado a la población de Gaza a la catástrofe. Los dirigentes del movimiento islamista se esconden y graban sus declaraciones con antelación", así lo explicó en el Consejo de Ministros de este último domingo. A la par, el secretario general del Gobierno Oved Yehezkel afirmó claramente: "Hamas está en serios problemas en todos los frentes", dijo. "Es muy criticado, ya que
condujo a una catástrofe en Gaza. Los miembros de su brazo armado saquean a los grupos de ayuda humanitaria en la ciudad de Gaza y en Jan Yunis, en el sur. Esta ayuda se reenvía a los almacenes de Hamas y se distribuye únicamente entre los partidarios de la organización terrorista".

¿El haber sido humillado significa irreversiblemente que así será captado por la población palestina? No siempre.
Estoy de acuerdo con el Presidente Peres. Israel está mejor de lo que lo estaba hace un década o dos. A los países árabes les tomó sus años comprender que en el campo de batalla no derrotarían a Israel y que su existencia era un hecho que debía ser aceptado. Hoy, varios países árabes mantienen relaciones con Israel, evitan cortar dichos lazos a pesar de las críticas internas y hasta se atreven (como en el caso de Egipto) a acusar libremente a sus hermanos palestinos del Hamas argumentando que ellos son los responsables y los culpables de la catástrofe que sufren. Estos mismos países sufren en carne propia la amenaza del fundamentalismo islámico y reconocen – en voz alta o baja – que "Israel es el único país capaz de destruir la expansión de peligro iraní". Hechos por un lado y retórica pan arabista por el otro.

A los movimientos terroristas (Jizballah o Hamas) o a los países terroristas (Irán) le costarán otra cantidad de enfrentamientos militares el asumir algo parecido o de lo contrario, y de acuerdo a la realidad geopolítica actual, desaparecerán. Sin duda podrán provocar en el camino no pocos daños pero es importante señalar la fortaleza social, económica, militar y hasta cultural de la democracia israelí frente a ellos.

Hay quienes observan las criticas vociferantes en las plazas populares del mundo y se preguntan al leer estas líneas ¿Está seguro el autor que estamos mejor que antes? La respuesta es contundente. Sin dudas. Hace pocos minutos el vicepresidente de los EE.UU. Dick Cheney afirmaba en una entrevista en BBC que "lo que sucede en la ONU es una cosa y en el terreno es otra cosa. Estados Unidos apoya a Israel en su derecho a defenderse". Fuera de
los EE.UU. hay no pocos países de Europa que, sin grandes declaraciones y esperando proteger sus alianzas con los países árabes, apoyan la operación militar israelí. Declaran su "profunda preocupación" hacia las perdidas de vidas civiles, envían unos millones de euros a la Autoridad Palestina o a la UNWRA y poco más. Desde la Italia de Berlusconi, la Francia de Sarkozy y la Alemania de Merkel.

Hagamos un ejercicio de comparar las críticas europeas hacia Israel ahora y las que se escucharon durante la Intifada de El-Aksa (2000-2004). Sin dudas, Israel es mejor comprendida por los gobiernos del mundo. "Yo no escuché a India criticarnos, no escuché a Rusia hacerlo ni tampoco a China que representan una parte muy importante del mundo", afirmaba ayer por la noche Shimón Peres en una entrevista al Canal 1 de Israel.

Hechos por un lado y retórica progresista por el otro.
Los líderes del Hamas esperaban que Hassen Nassrallah abriese un segundo frente en el norte pero, por lo visto, Jizballah prefirió – a pesar de sus amenazas verborragicas– evitar volver a ser castigado duramente por el ejército israelí. En la Segunda Guerra del Líbano (2006), Israel no pudo traducir su superioridad militar en el campo político. Nassrallah se apresuró a declarar que Jizballah había vencido y humillado a los sionistas y el mundo árabe "compró", por lo menos las masas, dicha afirmación.

Realicemos un ejercicio en el cual la derrota del Hamas en evidente y palpable. Salgamos del punto de partida (muy real por cierto) que Israel no desea derrocar al Hamas por temor a verse nuevamente dominando a un millón y medio de palestinos de Gaza. Una derrota evidente y palpable se personificaría en un cese total de los disparos de los cohetes hacia Israel, una captura de Ismail Haniye junto a Mahmoud A-Zahar entre otros para ser intercambiado por el soldado secuestrado israelí Guilad Shalit, el entierro de varios cientos de terroristas del Hamas y la captura de otros miles, el bloqueo de los túneles y la destrucción de todos los misiles…. en esta situación ideal, incluso los medios de comunicación del Hamás y su población más fiel asumiría la evidente derrota.

El ejército y los portavoces del gobierno afirman que la situación militar es excelente. Sin embargo, cuesta mucho creer que el escenario detallado anteriormente se concrete. Ehud Iahari, el prestigioso analista del medio oriente del Canal 2 de Israel afirmaba que en estos momentos, el Hamas en Damasco (Jaled Mashaal y otros) estaban totalmente desconectados de lo que sucedía en Gaza. Mientras que los dirigentes del movimiento terrorista en la Franja suplicaban aceptar una tregua, los lideres exiliados fundamentalistas pregonaban la continuación de los combates hasta "la última gota de sangre".

El domingo por la noche, Egipto anunciaba que se habían logrado importantes avances para la aceptación de un cese de fuego por parte del Hamas. Sin embargo, eso no significa que el movimiento terrorista haya aceptado públicamente su derrota ni que Israel acepte esto aceptación sin más. La Ministra de Relaciones Exteriores israelí Tzipi Livni, en conferencia de prensa tras reunirse con el canciller alemán Frank-Walter Steinmeier afirmaba: "Esto no es un conflicto entre dos países que debe concluir en un acuerdo. Hemos lanzado una operación militar contra el Hamas a fin que entienda que Israel no permitirá que esta situación (los disparos de cohetes) continúe. No aceptamos esta ecuación: nuestro país va a reaccionar con fuerza, con mucha fuerza".

Las palabras de Livni explican claramente la intención israelí de multiplicar el poder de disuasión de Israel. No basta con un cese de fuego del Hamas. El golpe tiene que ser tan duro que prevenga futuros intentos bélicos y provocaciones por parte del movimiento terrorista fundamentalista.

Supongamos que se llega a un cese de fuego. Supongamos que la presión internacional hace lo suyo e Israel posee muy pocos días para grabar en el liderazgo palestino los riesgos que conlleva atacar a los civiles israelíes. Supongamos que Egipto lograra convencer y presionar a Israel para que acepte las actuales condiciones planteadas por la iniciativa de El Cairo y Paris: ante todo un cese de fuego y luego se alcanzará un acuerdo en las cuestiones de seguridad… Supongamos todo esto… de todos modos es posible que el Hamas asegure que no han sido derrotados. Siendo así, ¿existen acaso herramientas para verificar que la superioridad militar se tradujo en una victoria política sobre el Hamas? Ante todo, lo más evidente. Si el cese de fuego viene acompañado por un cese total de los disparos sobre Israel entonces recibiríamos una muestra que el Hamas ha sido superado. A un país se le puede destruir su deseo de hacer la guerra. A un grupo terrorista como el Hamas se debe eliminar su deseo de hacer terrorismo. Si el Hamas termina los disparos sobre suelo israelí por un largo periodo de tiempo recibiremos una muestra importante de su claudicación.

Hamas exige la total apertura de los pasos fronterizos de Israel y de Rafah (frontera con Gaza). Si logra imponer su deseo de manera unilateral entonces esto será un gran logro para la organización fundamentalista. Si, por ejemplo, logran que una fuerza internacional controle la frontera con Egipto y que dicha frontera se mantenga abierta bajo la custodia de dicha misión entonces Jaled Mashaal y los otros podrán decir que "han alcanzado romper el bloqueo israelí y egipcio… la verdadera razón por la cual salieron a la guerra".

Si el acuerdo de cese de fuego incluye la entrada de fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina para proteger el contrabando y la violencia en la Franja de Gaza esto será una gran derrota para el Hamas. Hamas acusa a Abbas de apoyar al enemigo sionista. Sería un varapalo fuerte las aspiraciones gubernamentales del Hamas entre los palestinos.

Si el Hamas no consigue que Israel (y la Autoridad Palestina) terminen la persecución de sus líderes y la destrucción de la infraestructura social, política y militar del Hamas en Judea y Samaria, entonces los fundamentalistas no habrán logrado una de sus objetivos declarados antes del conflicto.

Si Israel logra imponer un control eficiente del camino de Filadelfia para destruir los constantes contrabandos que armaron al Hamas desde la Desconexión (2005), hablaremos de un importante logro para Israel. Finalización y control del contrabando hacia la Franja de Gaza, cese total de los disparos de cohetes y eliminación de buena parte del poder militar del Hamas, control de los pasos fronterizos supeditados a la ausencia de actos terroristas, continuación de la desarticulación del Hamas en Judea y Samaria…. Hay quienes agregan a esta lista la liberación (o el intercambio) del soldado secuestrado por el Hamas Guilad Shalit.
Hechos por un lado y retórica terrorista por el otro. Hay elementos en el terreno que decidirán más allá de todas las declaraciones el verdadero resultado de la Operación Plomo Fundido.
Fuente: Gabriel Ben-Tasgal / Guysen International Newsdistribución:Dori Lustron-porisrael.org/ para la red de páginas asociadas: porisrael.org - Guysen International News - desdeisrael.comENLACE PERMANENTE
Hay una forma clara de saber que Hamás se rinde: no dejar piedra sobre piedra, destruir sus arsenales, cegar los túneles y matar a todos sus dirigentes y mandos intermedios.

lunes, 12 de enero de 2009

¡Hay que reventar los túneles!

La importancia del Paso de Philadelphi (que pasa por Irán)
Marcelo Kisilevsky (Marcelo colabora para Guysen desde su blog personal - http://marcelokisilevski.wordpress.com/)
Guysen International News
Reenvia: www.porisrael.org

A la luz de la lectura de la nota de Alex Fischman en Yediot Ajaronot del viernes, se puede entender la intransigencia de Israel en no dar por terminado el ataque a Hamás con un acuerdo que no incluya el cierre del Paso de Philadelphi al contrabando de armas. Se puede entender también el rechazo contundente del Hamás a las iniciativas de cese el fuego de Egipto y Francia, ayer en Damasco. Detalles…

Dice Fischman que no sólo Gaza arde. También Teherán. Los iraníes se agarran de los pelos. El pánico en los edificios del gobierno en Teherán no es menor que el del edificio número dos del hospital Shifa en Gaza, en cuyos sótanos está escondida toda la cúpula del Hamás. Allí, los dirigentes, bajo un ataque israelí que no previeron, hacen las cuentas consigo mismos y con el mundo árabe.

Mientras en Israel se ocupan de micro-táctica, en Teherán ven lo ocurrido en Gaza como una catástrofe estratégica, y no debido a la matanza de palestinos o la crisis humanitaria. En Irán entienden que su inversión de años se ha perdido para siempre. Decenas de millones de dólares iraníes arden al hacer contacto con bombas J-Dam de 600 kg que penetran los arsenales y las infraestructuras montadas por Irán en Gaza. Dichos bombardeos amenazan con desarticular uno de los bastiones más importantes que haya construido la Revolución Islámica: el proyecto insignia iraní dentro de la sociedad árabe sunita, arde en llamas.

El gran peligro del que temen en Teherán es que el éxito de Tzahal en Gaza se proyecte sobre Jizballah. Aunque suene irrisorio, creen de verdad que Israel ha hallado la respuesta militar, no sólo contra el Hamás sino también contra Jizballah. No por nada sale su secretario general, Hassan Nasrallah, una y otra vez en los medios, en apariciones histéricas de amenaza a Israel. Los iraníes les explicaron a los de Jizballah que Israel ha hallado la patente para neutralizarlos y, en caso de necesidad, también la utilizará.

Nasrallah, entonces, no sólo amenaza, sino que se ha puesto en alerta. Resulta ser que Jizballah está dispuesto a arriesgarse en pos de los sufridos hermanos de Gaza autorizando a pequeños grupos palestinos en el Líbano a realizar lanzamientos esporádicos de cohetes contra Israel. En efecto, el jueves a la mañana se realizaron tales lanzamientos sobre Naharía y Shlomi para dar un estímulo moral a Hamás en Gaza.

En los sótanos de Shifa se sienten traicionados. Empezando por la gente de Fatah en la Franja que, según el Hamás, marcan los blancos para la Fuerza Aérea israelí, pasando por el mundo árabe, que fuera de llenarse la boca por los canales satelitales de TV no han movido un solo dedo por ellos. Pero la gran traición con mayúsculas, a ojos del Hamás, es la del eje Irán-Jizballah.

Hamás tenía la expectativa que Jizballah abriera un segundo frente que les salvara el pellejo. Hamás se habría conformado con un atentado gigante de fabricación iraní contra cualquier blanco israelí en el mundo, con decenas de víctimas fatales, que diera un shock a la opinión pública israelí, le brindara al público palestino la venganza que tanto busca y les produjera una foto final humillante de la invasión israelí a Gaza.

A ojos iraníes, la guerra en Gaza es parte del combate de Israel contra Teherán y no sólo un episodio local israelo-palestino. Es de suponer que los mensajes que pasan de Irán a Gaza y a Damasco (donde está la conducción política de Hamás, M.K.) son inequívocos: no se rindan. Los pondremos nuevamente en pie, como lo hicimos con Jizballah poco después de la Segunda Guerra del Líbano, a quienes les duplicamos los arsenales. A ustedes también les daremos el mismo trato. ¿Los israelíes saben soportar misiles hasta Ashdod? Los veremos cuando los misiles lleguen a Tel Aviv. Ustedes no pueden caer ahora.

Por eso, uno de los objetivos importantes de Israel en este operativo es el cese del contrabando de armas a Gaza. Sin dicho contrabando, la cabeza de playa iraní en Gaza cambia de color. La gigantesca red de contrabando que los hombres de la Guardia Revolucionaria iraní manejan desde hace años pasa por Somalía, Sudán, el Mar Rojo y las vías acuíferas del Nilo, hasta las tribus beduinas en el Sinaí, que manejan un sistema de sobornos que castra toda posibilidad del sistema policíaco egipcio de detener el flujo de contrabando por Rafah. Todos allí cortan su tajada de los túneles: desde el intendente del Rafah egipcio hasta el último de los policías. Si Israel renuncia hoy a un aparato de inspección y mecanismos de control reales a todo lo largo del Paso de Philadelphi, el operativo "Plomo Fundido" no habrá cumplido siquiera sus vagos objetivos de mínima.

El artículo sigue largo, explicando que el gran problema es Egipto, que media en el tema, pero cuyos intereses no coinciden, necesariamente, con los de Israel. No es que le importe el Hamás, pero teme a los padrinos de este movimiento, los Hermanos Musulmanes egipcios, y tampoco puede quedar como colaborador con Israel frente al mundo árabe, en el que quiere reafirmar su hegemonía. Mubarak tiende a mediar una reunificación entre Hamás y el Fatah de Abu Mazen.

Israel, por su parte, quisiera volver al acuerdo de 2005, según el cual inspeccionarán los pasos de Philadelphi en Rafah mecanismos de control de la Autoridad Palestina (del Fatah), Egipto, observadores internacionales e Israel. Sólo que los egipcios, a cambio de la flexibilización del Hamás para con Abu Mazen, estarán dispuestos a aceptar la exigencia de Hamás de rechazar la presencia israelí en el Paso. De por sí, Mubarak no está dispuesto a figurar como quien entrega a los Hermanos Musulmanes a merced de los tanques israelíes. Según esta visión, para Egipto, el rearme del Hamás debe seguir siendo un problema israelí.

Verdugos privilegiados por occidente

Limpiando Gaza (16)

Hay que liberar a los palestinos de Hamas".

BERNARD-HENRI LEVY
El Mundo (Reenvia:
www.porisrael.org)

Dado que no soy un experto militar, me abstendré de juzgar si los bombardeos

israelíes de Gaza habrían podido ser más precisos y menos mortíferos.

Dado que, desde hace décadas, jamás pude distinguir entre buenos y malos

muertos o, como decía Albert Camus, entre «víctimas sospechosas» y «verdugos

privilegiados», también yo me siento horrorizado antes las imágenes de los

niños palestinos asesinados.

Dicho esto y teniendo además en cuenta que un viento de locura parece

haberse instalado en algunos medios de comunicación, una vez más y como

siempre cuando se trata de Israel, me gustaría recordar algunos hechos:


1. Ningún gobierno del mundo, ningún otro país más que este vilipendiado Israel,

arrastrado por el fango y demonizado, habría tolerado ver miles de

obuses caer, durante años, sobre sus ciudades. Y por lo tanto, lo más

importante del caso, el auténtico tema de sorpresa no es la «brutalidad» de

Israel, sino su enorme moderación.


2. El hecho de que los cohetes Qasam de Hamas y, ahora sus misiles Grad, hayan

ocasionado tan pocos muertos, no demuestra que sean artesanales o

inofensivos, sino que los israelíes se protegen, que viven enterrados en los

sótanos de sus casas en una vida de pesadilla, siempre en vilo, siempre

atentos al sonido de las sirenas y de las explosiones. Yo estuve en la

ciudad israelí de Sderot y lo pude comprobar.


3. El hecho que, en cambio, los obuses israelíes provoquen tantas víctimas

no significa, como bramaban los manifestantes de este fin de semana, que

Israel se haya lanzado a una «matanza» deliberada e indiscriminada, sino que

los dirigentes de Gaza optaron por la actitud inversa: exponer a su

población. La vieja táctica del «escudo humano» que pone en práctica Hamas,

tal y como hiciera Hizbulá hace dos años, instalando sus centros de mando,

sus stocks de armas y sus búnkeres en los sótanos de edificios, hospitales,

escuelas y mezquitas, es una táctica eficaz pero repugnante.


4. Entre la actitud de unos y de otros hay, dígase lo que se quiera, una

diferencia esencial y que no pueden ignorar los que quieran tener una idea

justa y cabal de la tragedia y de los medios para ponerle fin: los

palestinos disparan contra las ciudades, es decir contra civiles (y eso, en

el derecho internacional, se llama «crimen de guerra»), mientras los

israelíes apuntan a objetivos militares y ocasionan, sin quererlo, terribles

daños civiles (es lo que, en lenguaje militar, se llama «daño colateral»,

una palabra que, a pesar de ser odiosa, remite a una auténtica disimetría

estratégica y moral).


5. Dado que hay que poner los puntos sobre las íes, es necesario recordar un

hecho del que la prensa francesa apenas se hizo eco y del que, sin embargo,

no conozco precedente alguno, en guerra alguna ni por parte de ningún

ejército del mundo. Y es que, durante la ofensiva aérea, las unidades del

Tzahal llamaban por teléfono sistemáticamente (la prensa anglosajona habla

de 100.000 llamadas) a los habitantes de Gaza que vivían en los alrededores

de los blancos militares, para invitarlos a evacuar el lugar. Es evidente

que eso no evita la desesperación de las familias sin hogares, ni a las

vidas truncadas, ni las matanzas. Pero que el hecho sea así no deja de ser

un detalle significativo.



6. Tampoco es totalmente real ni exacto el famoso bloqueo integral, impuesto a

un pueblo hambriento, al que le falta de todo y que lo hunde en una crisis

humanitaria sin precedentes (sic). Los convoyes humanitarios nunca dejaron

de pasar hasta el comienzo de la ofensiva terrestre. Por el control de Kerem

Shalom, sólo el día 2 de enero, fueron 90 los camiones de víveres y de

medicinas que, según The New York Times, pudieron entrar en Gaza. Y sólo

evoco, para recordárselo a algunos (porque es algo habitual, aunque,

escuchando a esos tales, no lo parezca), que los hospitales israelíes siguen

recibiendo y curando, todos los días y al menos hasta el momento en que yo

escribo, a los heridos palestinos.


Esperemos que los combates cesen cuando antes.

Y esperemos que, cuanto antes también, los comentaristas vuelvan en sí.

Ese día descubrirán que Israel cometió muchos errores durante estos últimos años

(ocasiones fallidas, largo rechazo a la reivindicación nacional palestina, unilateralismo),

pero que los peores enemigos de los palestinos son esos dirigentes extremistas que

nunca quisieron la paz, que jamás quisieron un Estado y que sólo pensaron

para su pueblo en un Estado concebido como un instrumento de secuestro.

Lo demuestra la siniestra imagen de Jaled Meshaal del sábado día 27 de

diciembre, que, ante la inminencia de la respuesta israelí tan deseada, sólo

sabía exhortar a su «nación» a «ofrecer la sangre de más mártires». Y lo

decía desde su confortable exilio, desde su cueva de Damasco.

Hoy en día, una de dos. O bien los Hermanos Musulmanes de Gaza restablecen

la tregua que rompieron y, al mismo tiempo, declaran periclitada y sin

efecto un acta fundacional basada en el rechazo de la «entidad sionista». En

ese caso, se unirán al amplio frente del diálogo que, gracias a Dios, sigue

creciendo en la zona, y vendrá la paz. O bien se obstinan en seguir viendo

en el sufrimiento de los suyos únicamente un carburante para sus pasiones

recocidas, su odio loco, nihilista y sin argumentos. Y en ese caso, habrá

que liberar de las sombrías garras de Hamas no sólo a Israel, sino también a

los palestinos.

A continuación una demostración de lo que es Hamás:

domingo, 11 de enero de 2009

Imagen de la manifestación pacifista de Barcelona



Pistolas, caras tapadas, .... eso es lo que se está fomentando en Eurabia. El fascismo que defienden los tirititeros y el iluminado de la Moncloa. ¿Pedirá pronto alguno de ellos que se marque con pintura los comercios judíos en España? en Roma ya se ha pedido. Igual que en la Alemania de los años 30. El único consuelo ante tanta estupidez es que, si consiguieran aupar a esta gentuza a fuerza de tanto darles alas, ellos, los progres bienpensantes, estarían entre sus primeras víctimas.

Está claro que ni siquiera la matanza de Atocha sirvió para abrirle los ojos. ¡Y pretenden que Israel también se rinda y no defienda a su gente!

¡Es lo que hay!

Joaquín no hace llegar la siguiente noticia:

De Juana asiste en Belfast a la marcha por la paz en Gaza
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/11/espana/1231636531.html

Sí señor, con dos cojones. Cómo bien dice J. M. Beroy , es lo que hay. Y sólo nos queda plantarles cara sin complejos. Por cierto, en la manifestación de ayer en Barcelona (encabezada por Lluis Llach) un tipo sacó una pistola, por la paz, claro.

LEA EL MANIFIESTO ANTIISRAELÍ QUE APOYA EL PSOE

La marcha contra Israel de artistas y PSOE

Mezquitas y catedrales

Limpiando Gaza (15)



Pilar (Gli amici di Georges (Brassens) )nos traduce este artículo que ha publicado en su blog Dolce far niente (publicado en italiano):


"Ese silencio en la mezquita de la plaza de la catedral"

Ved la foto de aquí arriba: es del sábado por la tarde. Mil, tal vez dos mil musulmanes ocuparon la plaza de la Catedral de Milán para protestar contra el raid israelí en Gaza, quemaron banderas con la estrella de David y después rezaron mirando a la Meca. Incluso ocuparon la iglesia. La Catedral tuvo que cerrar. Si un cristiano, admitiendo que aún quede alguno en circulación, hubiera querido entrar en la catedral para rezar, o para participar en la misa, tendría que haber renunciado. Lo mismo ocurrió en Bolonia, en la plaza Mayor, delante de San Petronio. También en otras ciudades de Italia y de Europa muchas plazas y muchas iglesias se transformaron en mezquitas improvisadas al aire libre. Mirad y tened presente un dato: es la primera vez que ocurre.

Pero, ¿por qué los musulmanes, para protestar contra la guerra en Palestina han escogido los lugares símbolo de la cristiandad? ¿Por qué no delante de un consulado israelí? ¿o americano? ¿Por qué para la plegaria, en lugar de una mezquita –hay muchas por todas partes- han escogido las catedrales como Milán, o la basílica más importante como en Bolonia?

Es una pregunta a la cual se pueden dar dos respuestas. La primera abonaría el campo para evitar cualquier interpretación: han ido frente a la Catedral y frente a San Petronio porque estas son las plazas principales de Milan y de Bolonia. Según una interpretación aún más benévola, además han querido buscar una solidaridad ideal con los cristianos, rezando al único Dios: en el fondo, alguien ha dicho, sobre la fachada de la Catedral está escrito “Mariae Nascenti”, y si un culto une a los católicos y a los musulmanes, éste es el culto mariano. La plegaria en masa sería así un acto de piedad, una reclamación de caridad en un momento de sufrimiento para el pueblo árabe.

Pero hay otra posible clave interpretativa, que es la de una ocupación simbólica. De un acto de arrogancia y, en fin, de violencia: en Milán los manifestantes –guiados por el imán de la calle Jenner, ya condenado por terrorismo- llegaron corriendo, sembrando el miedo, ocupando porla fuerza la plaza, ocupándola sin ningún permiso, obligando a la Catedral a cerrar de inmediato. ¿Dónde estarían, vistos los modos y los hechos, el respeto y la solidaridad con los cristianos?

Casi parece que, con esta acción tal vez coordinada en distintas ciudades, el mundo islámico haya querido lanzar una señal: vuestros lugares tradicionales de plegaria ahora son nuestros. Donde antes rezabais vosotros, ahora rezamos nosotros. Para el devoto musulmán los lugares, signos y símbolos tienen un valor bastante más profundo que el que les atribuimos nosotros los occidentales, ya ampliamente secularizados.
Puede darse que esta hipótesis de una ocupación simbólica sea un alarmismo exagerado. Permanece el hecho de que no se ve qué tienen que ver la Catedral y San Petronio con el raid israelí; y que nunca la plegaria colectiva se había llevado a cabo en el interior de las iglesias católicas. (No queremos ni siquiera imaginar qué habría escrito Oriana Fallaci. Habría hablado, como mínimo, de ultraje. Cuando comenzó a sostener sus tesis, se la hizo pasar por una poseída. Ahora hay muchos, en cambio, que temen que tuviera razón).

Pero la noticia verdadera, la que nos ha inducido – pasados ya dos dias- a “abrir” el periódico con la foto que habéis visto en la primera página, es la distracción, el desinterés, el deprimente silencio que ha acompañado las invasiones de la plaza de la Catedral y de la Plaza Mayor. Las rebajas y las colas en los outlets son mucho más importanes, en nuestro sistema mediático, que una Catedral transformada en mezquita.

Y esto es lo que nos da miedo. No los musulmanes, cuya agresividad en todo el mundo seguramente es más bien un signo de debilidad y de decadencia. Tenemos miedo de la ignorancia, de la vileza, de las contorsiones mentales de un Occidente que sufre infinitos complejos y sentimientos de culpa. De un mundo que para no ofender a los musulmantes suprime los pesebres, las referencias a Jesús en las canciones de Navidad y el jamón en las mesas de las guarderías: pero que no tiene nada que decir si la Catedral es obligada a cerrar. ¿Qué abríamos leído en nuestros periódicos si cuatro católicos tradicionalistas hubieran ido a rezar delante de la mezquita de Segrate?

Y el vacío de Occidente que asusta. El vacío de valores y de ideales que deja el campo libre a quien, al contrario, se nutre de un pensamiento fuerte y de un espíritu de conquista. No nos importa un pito renunciar al pesebre porque ya no creemos en la Navidad, como no creemos ya en nada: ni en una filosofía que no sea la de gozar de la vida, ni en una moral que no sea aquella de “yo creo que”. Occidente calla, frente al avance del Islam, porque no tiene nada que decir: la propia Iglesia parece renunciar a denudo, por miedo a quién sabe qué, a ser ella misma. Hay quien dice que esto es lo que nos salvará del Islam. Que los musulmanes al final serán derrotados, más que por lo que queda de nuestros valores, por el efecto contagioso de nuestros vicios. Y probablemente acabará así. Pero no antes de un enfrentamiento que será cualquier cosa menos breve e indoloro.

Michele Brambilla.

Venga de donde venga

Benedicto XVI: la opción militar no es una solución en Gaza
El Papa Benedicto XVI expresó que "la opción militar no es una solución y la violencia, venga de donde venga y bajo cualquier forma que adopte, es firmemente condenada". Dirigió un discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. "Deseo que, con el compromiso determinante de la comunidad internacional, la tregua en la Franja de Gaza vuelva a estar vigente, ya que es indispensable para volver a hacer aceptables las condiciones de vida de la población".

"La violencia venga de donde venga ..." curiosas palabras en boca de un veterano de las juventudes hitlerianas. En cualquier caso es lo mismo que podemos oir de cualquier pánfilo de Eurabia, sea de izquierda o derecha, religioso o laico. Siempre equiparan al terrorista con la víctima si esta intenta defenderse.