Andrés nos manda este vídeo humorístico, pero bastante explicativo en su sencillez, sobre lo que es el Hamas:
miércoles, 4 de marzo de 2009
De Shirin a Tuba
La imagen es de cosecha propia, no tiene nada que ver con el artículo.
En el paraíso de la charia
Por Pilar Rahola en La Vanguardia (http://www.pilarrahola.com/)
Reenvio: http://www.porisrael.org/
En cualquier lugar del mundo donde la siniestra mano del fundamentalismo islámico tiene poder, hay personas del islam que luchan por sus derechos, a menudo ninguneados por los solidarios de pacotilla que consideran islamofobia, cualquier crítica contra el islam integrista. Ciertamente, la empanada mental del multiculturalismo ha engendrado, como diría Goya, muchos monstruos.
Este fin de semana Shirin Ebadi ha visitado Barcelona. Conocida como "la conciencia de Irán", Shirin fue la primera juez iraní, y la primera que fue obligada a dejar su cargo, cuando llegaron los ayatolás. Desde entonces, ha luchado incansablemente por los derechos humanos, y ha sufrido todo tipo de represiones. Casa Asia la ha traído para que su voz musulmana libre se escuche, más allá del ruido de otras voces musulmanes que no hablan de libertad, sino de fanatismo.
Hay muchos islam en el islam, y mientras unos alimentan el discurso totalitario, otros luchan por la libertad de su gente. Shirin es el símbolo de miles de musulmanes que defienden sus derechos, a pesar de las dictaduras, del avance del yihadismo y de la represión brutal. No es casualidad que muchas de las voces valientes del islam sean mujeres emblemáticas, cuyo compromiso con la libertad las ha llevado a ser amenazadas de muerte.
La insistencia en recordar algunos de sus nombres, es una forma de homenaje, pero también de compromiso con el islam democrático: la escritora bengalí Taslima Nasreen, exiliada de su país por una fetua a muerte, y agredida en otros países, por islamistas fanáticos. La siria Waffa Sultan, que acumula dos fetuas a muerte. La somalí Ayaan Hirsi Magan, amenazada y exiliada en Estados Unidos, después de ver como su amigo Theo van Gogh era asesinado.
La feminista palestina Samia Tamimi, que lucha enconadamente contra el integrismo de Hamas, y que también vive amenazada. En cualquier lugar del mundo donde la siniestra mano del fundamentalismo islámico tiene poder, hay personas del islam que luchan por sus derechos, a menudo ninguneados por los solidarios de pacotilla que consideran islamofobia, cualquier crítica contra el islam integrista. Ciertamente, la empanada mental del multiculturalismo ha engendrado, como diría Goya, muchos monstruos.
Mientras Shirin y otros miles luchan por sus derechos, en un notorio avance de la resistencia, el islamofascismo también avanza, con éxitos notables. El último atentado en Pakistán dejaba el viernes más de 30 muertos en la ciudad de Dera Ismail Jan, y el domingo una joven francesa de 17 años moría en un atentado en El Cairo.
Y en Barcelona, el fiscal del Eurojust García Jabaloy nos avisaba de que "Barcelona tiene un problema grave con el terror islámico"… Pero siendo terribles estas noticias, la peor de ellas nos ha llegado desde el norte del polvorín pakistaní, el valle de Swat, conocido por los activistas pro derechos humanos, como "la plaza del matadero", no en vano los talibanes acumulan 1.200 muertos, medio millón de desplazados y la destrucción de 200 colegios femeninos.
El gobierno pakistaní ha tirado la toalla y ha cedido la soberanía del valle a los talibanes. Ello representa la inmediata aplicación de la charia, la matanza de opositores y el terror de las mujeres de la zona. Pero, sobre todo, significa un éxito político sin precedentes para los líderes tribales que, gracias al terror indiscriminado, y a la debilidad pakistaní, avanzan posiciones.
Y ese es el objetivo: no es sembrar el terror, sino usar el terror, para conseguir el poder, en un proceso de dominio planetario que está perfectamente teorizado en los miles de textos del islamofascismo. Pakistán es un serio problema –"el gran peligro", según los expertos–, no sólo por la impunidad con que actúan los grupos fundamentalistas, sino porqué es un país con bomba atómica.
En esta tesitura de malas noticias, cabe destacar nuevamente una voz de mujer, en este caso de niña. Tuba Sahaab tiene 11 años, vive en Islamabad y sufre por los niños en manos de los talibanes. Escribe poesías que emite en la radio. Uno de sus poemas dice:
En cualquier lugar del mundo donde la siniestra mano del fundamentalismo islámico tiene poder, hay personas del islam que luchan por sus derechos, a menudo ninguneados por los solidarios de pacotilla que consideran islamofobia, cualquier crítica contra el islam integrista. Ciertamente, la empanada mental del multiculturalismo ha engendrado, como diría Goya, muchos monstruos.
Este fin de semana Shirin Ebadi ha visitado Barcelona. Conocida como "la conciencia de Irán", Shirin fue la primera juez iraní, y la primera que fue obligada a dejar su cargo, cuando llegaron los ayatolás. Desde entonces, ha luchado incansablemente por los derechos humanos, y ha sufrido todo tipo de represiones. Casa Asia la ha traído para que su voz musulmana libre se escuche, más allá del ruido de otras voces musulmanes que no hablan de libertad, sino de fanatismo.
Hay muchos islam en el islam, y mientras unos alimentan el discurso totalitario, otros luchan por la libertad de su gente. Shirin es el símbolo de miles de musulmanes que defienden sus derechos, a pesar de las dictaduras, del avance del yihadismo y de la represión brutal. No es casualidad que muchas de las voces valientes del islam sean mujeres emblemáticas, cuyo compromiso con la libertad las ha llevado a ser amenazadas de muerte.
La insistencia en recordar algunos de sus nombres, es una forma de homenaje, pero también de compromiso con el islam democrático: la escritora bengalí Taslima Nasreen, exiliada de su país por una fetua a muerte, y agredida en otros países, por islamistas fanáticos. La siria Waffa Sultan, que acumula dos fetuas a muerte. La somalí Ayaan Hirsi Magan, amenazada y exiliada en Estados Unidos, después de ver como su amigo Theo van Gogh era asesinado.
La feminista palestina Samia Tamimi, que lucha enconadamente contra el integrismo de Hamas, y que también vive amenazada. En cualquier lugar del mundo donde la siniestra mano del fundamentalismo islámico tiene poder, hay personas del islam que luchan por sus derechos, a menudo ninguneados por los solidarios de pacotilla que consideran islamofobia, cualquier crítica contra el islam integrista. Ciertamente, la empanada mental del multiculturalismo ha engendrado, como diría Goya, muchos monstruos.
Mientras Shirin y otros miles luchan por sus derechos, en un notorio avance de la resistencia, el islamofascismo también avanza, con éxitos notables. El último atentado en Pakistán dejaba el viernes más de 30 muertos en la ciudad de Dera Ismail Jan, y el domingo una joven francesa de 17 años moría en un atentado en El Cairo.
Y en Barcelona, el fiscal del Eurojust García Jabaloy nos avisaba de que "Barcelona tiene un problema grave con el terror islámico"… Pero siendo terribles estas noticias, la peor de ellas nos ha llegado desde el norte del polvorín pakistaní, el valle de Swat, conocido por los activistas pro derechos humanos, como "la plaza del matadero", no en vano los talibanes acumulan 1.200 muertos, medio millón de desplazados y la destrucción de 200 colegios femeninos.
El gobierno pakistaní ha tirado la toalla y ha cedido la soberanía del valle a los talibanes. Ello representa la inmediata aplicación de la charia, la matanza de opositores y el terror de las mujeres de la zona. Pero, sobre todo, significa un éxito político sin precedentes para los líderes tribales que, gracias al terror indiscriminado, y a la debilidad pakistaní, avanzan posiciones.
Y ese es el objetivo: no es sembrar el terror, sino usar el terror, para conseguir el poder, en un proceso de dominio planetario que está perfectamente teorizado en los miles de textos del islamofascismo. Pakistán es un serio problema –"el gran peligro", según los expertos–, no sólo por la impunidad con que actúan los grupos fundamentalistas, sino porqué es un país con bomba atómica.
En esta tesitura de malas noticias, cabe destacar nuevamente una voz de mujer, en este caso de niña. Tuba Sahaab tiene 11 años, vive en Islamabad y sufre por los niños en manos de los talibanes. Escribe poesías que emite en la radio. Uno de sus poemas dice:
Pequeñas gotas de lágrimas
sus rostros angelicales
lavados con sangre
duermen para siempre con ira
¿Se puede gritar más fuerte? Y, sin embargo, ¡qué sordos están los que más ruido hacen en las calles de nuestros países! De Shirin a Tuba, ¡qué grandes mujeres del islam! Quizás sean ellas, con su debilidad, las que tengan fuerza para acabar con la maldad enloquecida del islamofascismo. Quizás, si no las dejamos solas.
Lo siento Pilar pero, desgraciadamente, sí las dejaremos solas. Aquí las mujeres progresistas y feministas, las que más deberían ayudarlas, están en otro rollo:
Las "mujeres artistas", UGT y el PSOE organizan un concierto por Gaza
Mientras que una artista de verdad como la israelí Noa tiene que sufrir un boicot a sus actuaciones y se ve obligada a explicar qué es realmente Hamas, la "Plataforma de mujeres artistas", UGT y el PSOE han organizado un concierto para recaudar fondos para Gaza.
Esta "Plataforma", presidida por Cristina del Valle, se ha distinguido en diversas ocasiones por su posicionamiento pro palestino absolutamente carente de cualquier atisbo de crítica a aspectos como la galopante corrupción en la ANP o su implicación en el terrorismo (visitaron a Arafat en el 2004, cuando la descomposición de su régimen era ya evidente), los numerosos crímenes de Hamas contra iraelíes o palestinos; o un tema que en principio debería resultarles tan cercano como la situación de la mujer bajo el yugo islamista de la organización terrorista que domina Gaza.
Sí que fueron una de las organizaciones convocantes de la manifestación contra Israel del pasado 11 de enero en Madrid, en la que se vieron y se oyeron numerosas muestras de antisemitismo y que acabó con el lanzamiento de piedras a la embajada israelí en la capital.
Etiquetas:
Islamofascismo,
La España de Torrente
martes, 3 de marzo de 2009
La ONU financiará a Hamás
Donaciones a Gaza, un premio al terrorismo de Hamas
Por Ruben Kaplan
Fuente y reenvio: www.porisrael.org
El día en que el índice Dow Jones, a pesar del reiterado salvataje, abrió en su peor nivel en 11 años, y se derrumbaron los mercados europeos, arrastrando en su caída a los asiáticos, en un marco de dramáticas perspectivas económicas y financieras globales, en la glamorosa ciudad balnearia de Sharm el-Sheik, situada en el extremo meridional de la península de Sinaí, Egipto, participantes de numerosos países, aglutinados en un una conferencia de donantes, han comprometido una cifra cercana a los 4.500 millones de dólares para ayudar a la derrumbada economía de los palestinos y reconstruir la Franja de Gaza.
Las siderales sumas anunciadas, se erogarán a pesar que la frágil tregua en Gaza, entre Israel y el grupo terrorista Hamas, es violada por éste, continua y flagrantemente desde su tácita aceptación.
Inmediatamente después del alto el fuego unilateral decretado el 17 de enero por parte de Israel, seguido al día siguiente por el de Hamas con igual característica, los terroristas continuaron con el tráfico de armas en los túneles que permanecieron operativos y lanzaron desde entonces, decenas de cohetes desde Gaza a las ciudades israelíes de Netivot, Ashkelon, Sderot, el Néguev occidental y la región de Eshkol.
La advertencia de Israel, alertando que cualquier violación a la tregua virtual, sería respondida duramente, hasta el momento no se concretó en retaliaciones importantes. Escasa trascendencia tienen en los medios, las recurrentes provocaciones del Hamas. El atacar cotidiana e impunemente al Estado hebreo, se acepta como normal. Con seguridad, esperan la lógica reacción defensiva de Israel, para la consabida, feroz crítica.
En Sharm el-Sheik, donantes internacionales, que afirmaron que los fondos no caerán en manos del Hamas, se comprometieron el 2 de marzo a regalar cuatro mil 481 millones de dólares para apoyar a la maltrecha economía de los palestinos y reconstruir la Franja de Gaza, luego de la ofensiva israelí de tres semanas, conocida como operación “Plomo Fundido”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha recordado a los países donantes que, además de conceder los fondos, consideren cuestiones más generales como el alto el fuego, que es el cimiento para comenzar la reconstrucción de la Franja.
“Así también con nuestro trabajo hoy, cuando comencemos a reconstruir Gaza, estos cimientos deben ser un alto el fuego duradero", subrayó
Las Naciones Unidas y las agencias de ayuda humanitaria dijeron que la reconstrucción del enclave costero era una tarea desalentadora mientras que los pasos fronterizos con la maltratada Gaza permanezcan cerrados.
“La situación en los pasos fronterizos es intolerable. Los trabajadores de las agencias humanitarias no tienen acceso. Los productos esenciales no pueden ingresar”, dijo, Ban Ki-Moon, a los donantes.
En una de sus habituales omisiones, el secretario general de la ONU, no se refirió a los ataques diarios del Hamas a territorio israelí, ni hizo mención a la absoluta responsabilidad que le cupo al movimiento terrorista en la destrucción de Gaza. No exhortó como es su deber, a la liberación de Guilad Shalit, el soldado israelí secuestrado hace más de dos años por Hamas y que Egipto no quiere que se vincule con el acuerdo de una tregua, como pretende Israel y suscribe el presidente francés Nicolas Sarkozy, que lo considera un tema prioritario.
Por su parte, la comisionada general de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, según sus siglas en inglés), Karen AbuZayd, tampoco comentó acerca de la agresión de Hamas y aplaudió hoy los resultados de la conferencia internacional de donantes para la reconstrucción de Gaza.
"No sólo hemos tenido anuncios de donaciones, sino evaluaciones de qué hacer para emplear ese dinero", declaró la titular de la UNRWA a la Radio de Naciones Unidas.
AbuZayd pronosticó que habrá "mucha presión para que Israel abra los cruces y se puedan enviar los recursos necesarios para la reconstrucción, además de la ayuda humanitaria".
E.E.U.U. uno de los mayores benefactores, a través de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, anunció una ayuda de 900 millones de dólares, enfatizando que evitará que el dinero llegue a Hamas.
"Hemos trabajado con la Autoridad Palestina para establecer salvaguardias que garanticen que nuestros fondos sólo sean usados donde y para lo que están destinados y no terminen en las manos equivocadas", aseveró Clinton.
De los 900 millones de dólares que el Gobierno estadounidense ha anunciado, y que todavía faltan ser aprobados en el Congreso, sólo una tercera parte se destinará específicamente a suministrar ayuda humanitaria urgente para Gaza tras la ofensiva militar israelí. Además, otros 200 millones ayudarán a cubrir las carencias presupuestarias del Gobierno de Abbas y 400 millones de destinarán a la reforma económica y del sector privado, así como a proyectos en Cisjordania, actualmente controlada por el presidente Mahmoud Abbas.
Parece ser que E.E.U.U. acuciado por gravísimos problemas económicos, se olvidó que los atentados a las Torres Gemelas y al Pentágono cometidos por Al Qaeda, fueron festejados con alborozo en los territorios palestinos, al grito de ¡Muerte a América! , ¡Muerte a Israel! , mientras repartían caramelos como señal de júbilo.
Hamas, que no fue invitado a la conferencia, dijo que rechaza la vinculación de la reconstrucción de Gaza con la obligación de los palestinos a hacer concesiones.
El portavoz de Hamas, Fawzi Barhoum, deslindando la inequívoca responsabilidad del movimiento terrorista, dijo en otra perorata, que la ocupación israelí es responsable de la destrucción y de las matanzas, y debe ser considerado responsable de "crímenes a sangre fría contra el pueblo palestino, de las matanzas y de crímenes contra la humanidad".
Barhoum, pidió a los participantes que establezcan un mecanismo para entregar la ayuda directamente a los palestinos de Gaza al margen de la rivalidad entre las distintas facciones. En todo caso, Barhoum dejó claro que evitar al actual "gobierno palestino legítimo" en Gaza, supone un paso equivocado y "una premeditación para impedir la reconstrucción
La Unión Europea, que alberga en los países que la conforman, un cada vez más significativo número de musulmanes, y que también trata de sobrellevar la terrible crisis económica que aflige al mundo, donará 554 millones de dólares a los palestinos, para ser invertidos especialmente, en la reconstrucción de la Franja de Gaza.
Por Ruben Kaplan
Fuente y reenvio: www.porisrael.org
El día en que el índice Dow Jones, a pesar del reiterado salvataje, abrió en su peor nivel en 11 años, y se derrumbaron los mercados europeos, arrastrando en su caída a los asiáticos, en un marco de dramáticas perspectivas económicas y financieras globales, en la glamorosa ciudad balnearia de Sharm el-Sheik, situada en el extremo meridional de la península de Sinaí, Egipto, participantes de numerosos países, aglutinados en un una conferencia de donantes, han comprometido una cifra cercana a los 4.500 millones de dólares para ayudar a la derrumbada economía de los palestinos y reconstruir la Franja de Gaza.
Las siderales sumas anunciadas, se erogarán a pesar que la frágil tregua en Gaza, entre Israel y el grupo terrorista Hamas, es violada por éste, continua y flagrantemente desde su tácita aceptación.
Inmediatamente después del alto el fuego unilateral decretado el 17 de enero por parte de Israel, seguido al día siguiente por el de Hamas con igual característica, los terroristas continuaron con el tráfico de armas en los túneles que permanecieron operativos y lanzaron desde entonces, decenas de cohetes desde Gaza a las ciudades israelíes de Netivot, Ashkelon, Sderot, el Néguev occidental y la región de Eshkol.
La advertencia de Israel, alertando que cualquier violación a la tregua virtual, sería respondida duramente, hasta el momento no se concretó en retaliaciones importantes. Escasa trascendencia tienen en los medios, las recurrentes provocaciones del Hamas. El atacar cotidiana e impunemente al Estado hebreo, se acepta como normal. Con seguridad, esperan la lógica reacción defensiva de Israel, para la consabida, feroz crítica.
En Sharm el-Sheik, donantes internacionales, que afirmaron que los fondos no caerán en manos del Hamas, se comprometieron el 2 de marzo a regalar cuatro mil 481 millones de dólares para apoyar a la maltrecha economía de los palestinos y reconstruir la Franja de Gaza, luego de la ofensiva israelí de tres semanas, conocida como operación “Plomo Fundido”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha recordado a los países donantes que, además de conceder los fondos, consideren cuestiones más generales como el alto el fuego, que es el cimiento para comenzar la reconstrucción de la Franja.
“Así también con nuestro trabajo hoy, cuando comencemos a reconstruir Gaza, estos cimientos deben ser un alto el fuego duradero", subrayó
Las Naciones Unidas y las agencias de ayuda humanitaria dijeron que la reconstrucción del enclave costero era una tarea desalentadora mientras que los pasos fronterizos con la maltratada Gaza permanezcan cerrados.
“La situación en los pasos fronterizos es intolerable. Los trabajadores de las agencias humanitarias no tienen acceso. Los productos esenciales no pueden ingresar”, dijo, Ban Ki-Moon, a los donantes.
En una de sus habituales omisiones, el secretario general de la ONU, no se refirió a los ataques diarios del Hamas a territorio israelí, ni hizo mención a la absoluta responsabilidad que le cupo al movimiento terrorista en la destrucción de Gaza. No exhortó como es su deber, a la liberación de Guilad Shalit, el soldado israelí secuestrado hace más de dos años por Hamas y que Egipto no quiere que se vincule con el acuerdo de una tregua, como pretende Israel y suscribe el presidente francés Nicolas Sarkozy, que lo considera un tema prioritario.
Por su parte, la comisionada general de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, según sus siglas en inglés), Karen AbuZayd, tampoco comentó acerca de la agresión de Hamas y aplaudió hoy los resultados de la conferencia internacional de donantes para la reconstrucción de Gaza.
"No sólo hemos tenido anuncios de donaciones, sino evaluaciones de qué hacer para emplear ese dinero", declaró la titular de la UNRWA a la Radio de Naciones Unidas.
AbuZayd pronosticó que habrá "mucha presión para que Israel abra los cruces y se puedan enviar los recursos necesarios para la reconstrucción, además de la ayuda humanitaria".
E.E.U.U. uno de los mayores benefactores, a través de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, anunció una ayuda de 900 millones de dólares, enfatizando que evitará que el dinero llegue a Hamas.
"Hemos trabajado con la Autoridad Palestina para establecer salvaguardias que garanticen que nuestros fondos sólo sean usados donde y para lo que están destinados y no terminen en las manos equivocadas", aseveró Clinton.
De los 900 millones de dólares que el Gobierno estadounidense ha anunciado, y que todavía faltan ser aprobados en el Congreso, sólo una tercera parte se destinará específicamente a suministrar ayuda humanitaria urgente para Gaza tras la ofensiva militar israelí. Además, otros 200 millones ayudarán a cubrir las carencias presupuestarias del Gobierno de Abbas y 400 millones de destinarán a la reforma económica y del sector privado, así como a proyectos en Cisjordania, actualmente controlada por el presidente Mahmoud Abbas.
Parece ser que E.E.U.U. acuciado por gravísimos problemas económicos, se olvidó que los atentados a las Torres Gemelas y al Pentágono cometidos por Al Qaeda, fueron festejados con alborozo en los territorios palestinos, al grito de ¡Muerte a América! , ¡Muerte a Israel! , mientras repartían caramelos como señal de júbilo.
Hamas, que no fue invitado a la conferencia, dijo que rechaza la vinculación de la reconstrucción de Gaza con la obligación de los palestinos a hacer concesiones.
El portavoz de Hamas, Fawzi Barhoum, deslindando la inequívoca responsabilidad del movimiento terrorista, dijo en otra perorata, que la ocupación israelí es responsable de la destrucción y de las matanzas, y debe ser considerado responsable de "crímenes a sangre fría contra el pueblo palestino, de las matanzas y de crímenes contra la humanidad".
Barhoum, pidió a los participantes que establezcan un mecanismo para entregar la ayuda directamente a los palestinos de Gaza al margen de la rivalidad entre las distintas facciones. En todo caso, Barhoum dejó claro que evitar al actual "gobierno palestino legítimo" en Gaza, supone un paso equivocado y "una premeditación para impedir la reconstrucción
La Unión Europea, que alberga en los países que la conforman, un cada vez más significativo número de musulmanes, y que también trata de sobrellevar la terrible crisis económica que aflige al mundo, donará 554 millones de dólares a los palestinos, para ser invertidos especialmente, en la reconstrucción de la Franja de Gaza.
Tres criterios para reconocer la judeofobia
El vampirismo contemporáneo: Tres parámetros para reconocer la judeofobia
Por Gustavo D. Perednik
El Catoblepas 84 (febrero 2009) (http://www.nodulo.org/ec/)
Reenvia: www.porisrael.org
El nuevo rebrote de judeofobia a partir de la operación Plomo Fundido es instigado desde Irán, para que sirva de fermento a una involución islamista mundial que busca retrotraernos al Medioevo. Su método es la demonización del judío de los Estados, el único de entre doscientos al que se le prohíbe defenderse y se le exige justificar su existencia.
Analizaremos aquí los tres criterios eficaces permiten reconocer dicha judeofobia, a saber: la obsesión, la coprolalia y el maniqueísmo.
1. La obsesión: sólo la conducta del hebreo es monitoreada con lupa por el judeófobo. Mientras pasa por alto conflictos que cobran cientos de miles de muertos, y atrocidades y excesos cometidos por muchas naciones, magnifica como si fuera una hecatombe cualquier muerte atribuible a Israel
De todos los gobiernos del mundo, sólo en el judío un juez español ha encontrado crímenes de lesa humanidad. El régimen iraní, del que la Justicia argentina ha demostrado que fue el perpetrador directo de dos monstruosos atentados en el centro de Buenos Aires, escapa al juez Fernando Andreu. Como lo hacen el resto de los gobiernos del planeta, y todos los verdaderos crímenes de lesa humanidad que diariamente comenten los enemigos de Israel, y que dejan a Abreu y a sus colegas curiosamente apáticos. La Audiencia Nacional de España jamás se ocupó de un solo crimen de las dictaduras islamo-fascistas, que causaron nada menos que once millones de asesinados árabes (pero a manos de otros árabes, lo que concede impunidad).
El único «crimen contra la humanidad» que perciben es la muerte de un terrorista culpable del asesinato de decenas de israelíes, quien se refugiaba entre civiles musulmanes.
Eric Hoffer (1902-1983), llamado «filósofo de la autoestima», lo explicaba en un artículo publicado hace cuarenta años, que pareciera haber sido escrito ayer: «Lo qué está permitido a otras naciones, les está prohibido a los judíos. Otras naciones erradican a cientos, incluso millones de personas, y no hay ningún problema de refugiados. Rusia lo ha hecho, Polonia y Checoslovaquia lo hicieron, Turquía deporto a un millón de griegos, y Argelia a un millón de franceses. Indonesia arrojó ¿cuántos chinos? –y nadie habla de refugiados. Pero en el caso de Israel, los árabes, que escaparon por voluntad propia, se hicieron refugiados eternos».
2. La coprolalia: el judeófobo, muchas veces inconsciente de su odio, no puede evitar desbordarse en lenguaje soez. Sólo el judío genera en él una adrenalina que lo eyecta desde la discusión razonada hacia la terminología más desmesurada y el vituperio. Comienza planteando un problema («la ocupación») pero termina casi irremediablemente en describirnos como «país nazi», «cáncer de Oriente Medio», y otros epítetos que nos reserva en exclusividad. Lo que de otro país se percibe como una operación militar, buena o mala, de Israel es visto como «limpieza étnica» o una matanza feroz. Al respecto, cuando el historiador Arnold Toynbee se refirió a los refugiados palestinos, adujo que es «un desastre mayor que el perpetrado por los nazis».
El 20 de enero pasado, Trine Lilleng, una diplomática noruega de alto rango, dedicó días a fabricar un fotomontaje que equipara a Israel con los nazis. La obscenidad fue enviada a miles de personas desde la embajada noruega en Arabia Saudí, bajo el lema de que «los nietos de los sobrevivientes del Holocausto le hacen lo mismo a los palestinos».
El abuso del lenguaje se ve especialmente en el término «genocidio», acuñado por el abogado judío Rafael Lemkin para definir el martirio israelita en la Segunda Guerra Mundial (y que diera su nombre a la Comisión que acompañó a los Juicios de Nürenberg). Hoy en día pareciera tener dos definiciones alternativas: a) la matanza sistemática y deliberada de cientos de miles de personas pertenecientes a un mismo pueblo, o b) la muerte de algunos palestinos.
(Vaya la salvedad de que la segunda alternativa se restringe sólo a aquellos casos en que la responsabilidad pueda atribuirse a Israel; en toda otra matanza de palestinos, la definición tampoco se aplica.)
Así, la Audiencia Nacional de España llama «genocidio» a la muerte de las 14 (catorce) personas que acompañaban al jefe militar de Hamás, Salaj Shjadeh, responsable directo del asesinato de decenas de civiles israelíes y turistas extranjeros. Además, denomina «asesinato» al ajusticiamiento de Shjadeh por parte del Ejército de Defensa de Israel.
La coprolalia tiene un objetivo: habituar a la gente a que el Estado de Israel pueda eventualmente ser destruido. La propaganda que otrora mostraba a los judíos como un virus infeccioso generó en Alemania un adormecimiento moral que facilitó el Holocausto. Hoy le toca al judío de las naciones: deslegitimarlo en su esencia permitiría eventualmente aceptar sin sobresaltos la andanada final de los ayatolás para borrar a Israel del mapa.
3. El maniqueísmo: todo lo que haga Israel, es malo por definición. Para el judeófobo, como Israel siempre carga con todas las culpas, las agresiones contra los israelíes pasan olímpicamente inadvertidas. Miles de israelitas que sufrieron los atentados de suicidas en discotecas y fiestas de cumpleaños, son soslayados hasta el regodeo. El judeófobo es incapaz de ver ninguna injusticia o atropello que agreda al país hebreo. A mediados de este mes, el ministro Miguel Ángel Moratinos visitó a Siria, principal aliado de los ayatolás, a quien el huésped atribuyó "un fuerte compromiso con la paz». Agregó que su gobierno «ha pedido el alto el fuego desde el primer día". Esta cronología es muy reveladora: para Moratinos «el primer día» del enfrentamiento fue la contraofensiva israelí; nunca notó que durante ocho años el Hamás disparaba obuses sobre la población civil hebrea. La peculiar definición de «primer día de la guerra» es: cuando el agredido Israel comienza a defenderse.
Proporciones vampirescas
Los tres factores antedichos permiten rastrear y reconocer la judeofobia, que debe ser denunciada en sus mitos. Éstos, en nuestra época, han sido o bien reciclados (la religión judía era vengativa, ahora lo es el sionismo; el judío era dominador, ahora lo es Israel; &c.), o bien inventados para la nueva situación.
Uno de los nuevos mitos que se repite usualmente es la de la desproporcionalidad de las acciones israelíes.
Fiel al criterio de la obsesión, dicho argumento jamás se revisa en la acción Aliada contra Alemania durante la Segunda Guerra, ni en la guerra contra los Talibanes, ni a la represión rusa de los chechenios. Sólo cuando Israel combate debe ser tan precavida como para dejar correr la sangre de sus ciudadanos en la misma medida en la que nuestros enemigos abandonan a los suyos.
Alan Dershowitz ha denostado la absurda la aplicación del principio de proporcionalidad al hecho de que mueran más terroristas de Hamás que los civiles israelíes muertos por los cohetes del grupo terrorista. Primeramente, porque no hay equivalencia legal entre el asesinato deliberado de civiles inocentes y la colocación de terroristas del Hamás como blanco. Las leyes de guerra no limitan el número de combatientes que puede matarse para prevenir el asesinato de civiles inocentes. En segundo lugar, la proporcionalidad resulta del riesgo impuesto. El 30 de diciembre pasado un mortero de Hamás cayó en un jardín infantil en Beer Sheva, justo en el momento en que los niños estaban protegidos. ¿Cuántos intentos de matar párvulos judíos debería absorber Israel, antes de proceder contra el Hamás?
Agreguemos que «desproporcionado» es aquello que podría logar su objetivo en una menor medida. Si el objetivo de la guerra era liberar a los soldados israelíes secuestrados, o detener el ataque de los cohetes del Hamás, éstos no fueron logrados, por lo que la «desproporcionalidad» sería inversa.
Pero Moratinos insistió, desde Siria, en que tendría un «diálogo franco» con el Gobierno israelí, en línea con la oposición de Zapatero a la «desproporcionada» contraofensiva hebrea.
La intención oculta de muchos de los que blanden el principio de la proporcionalidad, es ver más sangre judía derramada. Así podría cumplirse el principio. En una especie de vampirismo reformulado, los motiva, como al Hamás, el deseo de que más civiles judíos mueran. Y en ello, después de todo, consiste la judeofobia desde sus albores.
Máximo Kahn, un intelectual judío escapado de Alemania, escribió en 1944: «La muerte de los judíos es, quizá, la más enigmática de todas las muertes; ciertamente es la más acusadora. Durante dos mil quinientos años se ha venido matando a los judíos en vez de permitir que mueran... Se empezó a matar judíos con tanto éxtasis que la muerte natural ya no les causó terror... los judíos se agarraron a la muerte natural como si fuera vida, como si fuera luz del sol, canto de pájaros, fragancia de flores o amor. Nada les pareció tan apetecible como poder morir sin huellas de homicidio en el cuerpo. Su vida se convirtió en esperar la muerte. Es de extrañar que la palabra judío no se haya vuelto sinónimo de moribundo ».
Algo similar podría decirse del Israel de hoy. No queremos morir de muerte natural, pero el sufrimiento «normal» termina siéndonos aceptable debido al sufrimiento artificial con el que nuestros enemigos nos han castigado desde el comienzo, protegidos por la miopía de los medios y de ciertos intelectuales.
Por Gustavo D. Perednik
El Catoblepas 84 (febrero 2009) (http://www.nodulo.org/ec/)
Reenvia: www.porisrael.org
El nuevo rebrote de judeofobia a partir de la operación Plomo Fundido es instigado desde Irán, para que sirva de fermento a una involución islamista mundial que busca retrotraernos al Medioevo. Su método es la demonización del judío de los Estados, el único de entre doscientos al que se le prohíbe defenderse y se le exige justificar su existencia.
Analizaremos aquí los tres criterios eficaces permiten reconocer dicha judeofobia, a saber: la obsesión, la coprolalia y el maniqueísmo.
1. La obsesión: sólo la conducta del hebreo es monitoreada con lupa por el judeófobo. Mientras pasa por alto conflictos que cobran cientos de miles de muertos, y atrocidades y excesos cometidos por muchas naciones, magnifica como si fuera una hecatombe cualquier muerte atribuible a Israel
De todos los gobiernos del mundo, sólo en el judío un juez español ha encontrado crímenes de lesa humanidad. El régimen iraní, del que la Justicia argentina ha demostrado que fue el perpetrador directo de dos monstruosos atentados en el centro de Buenos Aires, escapa al juez Fernando Andreu. Como lo hacen el resto de los gobiernos del planeta, y todos los verdaderos crímenes de lesa humanidad que diariamente comenten los enemigos de Israel, y que dejan a Abreu y a sus colegas curiosamente apáticos. La Audiencia Nacional de España jamás se ocupó de un solo crimen de las dictaduras islamo-fascistas, que causaron nada menos que once millones de asesinados árabes (pero a manos de otros árabes, lo que concede impunidad).
El único «crimen contra la humanidad» que perciben es la muerte de un terrorista culpable del asesinato de decenas de israelíes, quien se refugiaba entre civiles musulmanes.
Eric Hoffer (1902-1983), llamado «filósofo de la autoestima», lo explicaba en un artículo publicado hace cuarenta años, que pareciera haber sido escrito ayer: «Lo qué está permitido a otras naciones, les está prohibido a los judíos. Otras naciones erradican a cientos, incluso millones de personas, y no hay ningún problema de refugiados. Rusia lo ha hecho, Polonia y Checoslovaquia lo hicieron, Turquía deporto a un millón de griegos, y Argelia a un millón de franceses. Indonesia arrojó ¿cuántos chinos? –y nadie habla de refugiados. Pero en el caso de Israel, los árabes, que escaparon por voluntad propia, se hicieron refugiados eternos».
2. La coprolalia: el judeófobo, muchas veces inconsciente de su odio, no puede evitar desbordarse en lenguaje soez. Sólo el judío genera en él una adrenalina que lo eyecta desde la discusión razonada hacia la terminología más desmesurada y el vituperio. Comienza planteando un problema («la ocupación») pero termina casi irremediablemente en describirnos como «país nazi», «cáncer de Oriente Medio», y otros epítetos que nos reserva en exclusividad. Lo que de otro país se percibe como una operación militar, buena o mala, de Israel es visto como «limpieza étnica» o una matanza feroz. Al respecto, cuando el historiador Arnold Toynbee se refirió a los refugiados palestinos, adujo que es «un desastre mayor que el perpetrado por los nazis».
El 20 de enero pasado, Trine Lilleng, una diplomática noruega de alto rango, dedicó días a fabricar un fotomontaje que equipara a Israel con los nazis. La obscenidad fue enviada a miles de personas desde la embajada noruega en Arabia Saudí, bajo el lema de que «los nietos de los sobrevivientes del Holocausto le hacen lo mismo a los palestinos».
El abuso del lenguaje se ve especialmente en el término «genocidio», acuñado por el abogado judío Rafael Lemkin para definir el martirio israelita en la Segunda Guerra Mundial (y que diera su nombre a la Comisión que acompañó a los Juicios de Nürenberg). Hoy en día pareciera tener dos definiciones alternativas: a) la matanza sistemática y deliberada de cientos de miles de personas pertenecientes a un mismo pueblo, o b) la muerte de algunos palestinos.
(Vaya la salvedad de que la segunda alternativa se restringe sólo a aquellos casos en que la responsabilidad pueda atribuirse a Israel; en toda otra matanza de palestinos, la definición tampoco se aplica.)
Así, la Audiencia Nacional de España llama «genocidio» a la muerte de las 14 (catorce) personas que acompañaban al jefe militar de Hamás, Salaj Shjadeh, responsable directo del asesinato de decenas de civiles israelíes y turistas extranjeros. Además, denomina «asesinato» al ajusticiamiento de Shjadeh por parte del Ejército de Defensa de Israel.
La coprolalia tiene un objetivo: habituar a la gente a que el Estado de Israel pueda eventualmente ser destruido. La propaganda que otrora mostraba a los judíos como un virus infeccioso generó en Alemania un adormecimiento moral que facilitó el Holocausto. Hoy le toca al judío de las naciones: deslegitimarlo en su esencia permitiría eventualmente aceptar sin sobresaltos la andanada final de los ayatolás para borrar a Israel del mapa.
3. El maniqueísmo: todo lo que haga Israel, es malo por definición. Para el judeófobo, como Israel siempre carga con todas las culpas, las agresiones contra los israelíes pasan olímpicamente inadvertidas. Miles de israelitas que sufrieron los atentados de suicidas en discotecas y fiestas de cumpleaños, son soslayados hasta el regodeo. El judeófobo es incapaz de ver ninguna injusticia o atropello que agreda al país hebreo. A mediados de este mes, el ministro Miguel Ángel Moratinos visitó a Siria, principal aliado de los ayatolás, a quien el huésped atribuyó "un fuerte compromiso con la paz». Agregó que su gobierno «ha pedido el alto el fuego desde el primer día". Esta cronología es muy reveladora: para Moratinos «el primer día» del enfrentamiento fue la contraofensiva israelí; nunca notó que durante ocho años el Hamás disparaba obuses sobre la población civil hebrea. La peculiar definición de «primer día de la guerra» es: cuando el agredido Israel comienza a defenderse.
Proporciones vampirescas
Los tres factores antedichos permiten rastrear y reconocer la judeofobia, que debe ser denunciada en sus mitos. Éstos, en nuestra época, han sido o bien reciclados (la religión judía era vengativa, ahora lo es el sionismo; el judío era dominador, ahora lo es Israel; &c.), o bien inventados para la nueva situación.
Uno de los nuevos mitos que se repite usualmente es la de la desproporcionalidad de las acciones israelíes.
Fiel al criterio de la obsesión, dicho argumento jamás se revisa en la acción Aliada contra Alemania durante la Segunda Guerra, ni en la guerra contra los Talibanes, ni a la represión rusa de los chechenios. Sólo cuando Israel combate debe ser tan precavida como para dejar correr la sangre de sus ciudadanos en la misma medida en la que nuestros enemigos abandonan a los suyos.
Alan Dershowitz ha denostado la absurda la aplicación del principio de proporcionalidad al hecho de que mueran más terroristas de Hamás que los civiles israelíes muertos por los cohetes del grupo terrorista. Primeramente, porque no hay equivalencia legal entre el asesinato deliberado de civiles inocentes y la colocación de terroristas del Hamás como blanco. Las leyes de guerra no limitan el número de combatientes que puede matarse para prevenir el asesinato de civiles inocentes. En segundo lugar, la proporcionalidad resulta del riesgo impuesto. El 30 de diciembre pasado un mortero de Hamás cayó en un jardín infantil en Beer Sheva, justo en el momento en que los niños estaban protegidos. ¿Cuántos intentos de matar párvulos judíos debería absorber Israel, antes de proceder contra el Hamás?
Agreguemos que «desproporcionado» es aquello que podría logar su objetivo en una menor medida. Si el objetivo de la guerra era liberar a los soldados israelíes secuestrados, o detener el ataque de los cohetes del Hamás, éstos no fueron logrados, por lo que la «desproporcionalidad» sería inversa.
Pero Moratinos insistió, desde Siria, en que tendría un «diálogo franco» con el Gobierno israelí, en línea con la oposición de Zapatero a la «desproporcionada» contraofensiva hebrea.
La intención oculta de muchos de los que blanden el principio de la proporcionalidad, es ver más sangre judía derramada. Así podría cumplirse el principio. En una especie de vampirismo reformulado, los motiva, como al Hamás, el deseo de que más civiles judíos mueran. Y en ello, después de todo, consiste la judeofobia desde sus albores.
Máximo Kahn, un intelectual judío escapado de Alemania, escribió en 1944: «La muerte de los judíos es, quizá, la más enigmática de todas las muertes; ciertamente es la más acusadora. Durante dos mil quinientos años se ha venido matando a los judíos en vez de permitir que mueran... Se empezó a matar judíos con tanto éxtasis que la muerte natural ya no les causó terror... los judíos se agarraron a la muerte natural como si fuera vida, como si fuera luz del sol, canto de pájaros, fragancia de flores o amor. Nada les pareció tan apetecible como poder morir sin huellas de homicidio en el cuerpo. Su vida se convirtió en esperar la muerte. Es de extrañar que la palabra judío no se haya vuelto sinónimo de moribundo ».
Algo similar podría decirse del Israel de hoy. No queremos morir de muerte natural, pero el sufrimiento «normal» termina siéndonos aceptable debido al sufrimiento artificial con el que nuestros enemigos nos han castigado desde el comienzo, protegidos por la miopía de los medios y de ciertos intelectuales.
lunes, 2 de marzo de 2009
justicia y Justicia
Dos aspectos diferentes de la justicia en la España de Torrente. En primer lugar este artículo comentando las decisiones lacrimógenas de los jurados en España:
Jurado Popular
Por Manuel Molares do Val (http://blogs.periodistadigital.com/)
Si tomamos a nueve españoles comunes, siete mujeres y dos hombres, y los ponemos a juzgar crímenes veremos que sus sentencias mostrarán el espíritu débil y de moralina que domina el país, mezcla de buenismo y sensiblería; y también homofobia si las víctimas son homosexuales, porque, suele apostillarse, “estaban buscándolo”.
Es lo que acaba de hacer un jurado popular con esa composición al absolver a un hombre que mató de 57 cuchilladas a dos homosexuales. Afirma que querían violarlo.
Los crímenes ocurrieron en Vigo: un treintañero, Jacobo Piñeiro, se enharinó de cocaína y se fue a un bar de madrugada, donde hizo amistad con un camarero homosexual que lo invitó a su casa, en la que vivía con otro homosexual.
Con más alcohol y más cocaína acuchilló a uno 35 veces y al otro 22; luego, robó todo lo valioso que encontró e incendió la vivienda para borrar huellas.
El criminal se mostró muy arrepentido ante el jurado popular. Tanto, que tres de sus miembros lloraron. Y lo absolvieron por siete votos a dos.
La mayoría del jurado sacó de su interior esa España bondadosa y cruel al pensar: “Pobrecillo, si podía ser mi hijo, si no podía hacer otra cosa que matarlos; los gays tuvieron lo que merecían, que fueran machos y no mariquitas”.
Dos asesinatos sádicos, y el tipo absuelto gracias a que la Ley del Jurado permite dictar sentencia según la sensiblería social del momento y las emociones de sus componentes.
Parte de la justicia está en manos quienes no razonan, sino que sienten. Resultan un peligro público porque su piedad de hoy puede ser furor incontrolado mañana.
Ha habido numerosos casos similares, como absolución de etarras por miedo o simpatía, pero al jurado popular español sigue llamándosele “progresista”.
Por otro lado tenemos esta conferencia del juez de menores de Granada, un tipo que habla claro y sin pamplinas. No estoy de acuerdo con él en todo pero sí en muchas cosas de las que plantea y, sobre todo, en la forma en la que toma el toro por los cuernos. Aunque los vídeos son largos, vale la pena verlos completos:
Cuanto más aumenta el antisemitismo, más kosher me siento
El odio me está convirtiendo en judío
Por Nick Cohen (The Jewish Chronicle - http://www.thejc.com/)
De la web de Pilar Rahola (http://www.pilarrahola.com/)
Reenvio: http://www.porisrael.org/
Cuanto más consiente la izquierda británica el antisemitismo, más kosher me siento.
Mi nombre es Nick Cohen, y pienso que me estoy convirtiendo en un judío. A pesar de llamarme "Cohen", nunca antes he sido judío. Y no se debe simplemente a que sea ateo. Mis amigos judíos me dicen que es difícil encontrar un judío ilustrado en Londres que no sea ateo, pero la cuestión es que no tengo ninguna relación con la cultura judía.
El lado judío de mi familia es el paterno (lo que no es una ayuda, según tengo entendido). Mis bisabuelos huyeron del Imperio zarista en el momento de los pogromos, pero su hijo, mi abuelo, se sublevaron. Él se convirtió en comunista y se casó fuera de la fe. Mi padre me ha educado sin relación con el judaísmo e, inevitablemente, así son las cosas.
Mi único interés en lo que concernía a los judíos era ser un oponente de izquierdas de la extrema derecha y de la sangre empapada de supersticiones antisemitas que convirtieron a Europa en un cementerio. Cuando era joven, tales actitudes parecen poco problemáticas. Usted no tiene que ser judío para oponerse al fascismo, todo el mundo lo sabía, independientemente de su color o creencia.
Hoy, las viejas certezas se han fugado porque hay dos movimientos de extrema derecha: los partidos neonazis "supremacistas blancos", a los que todavía se opone la izquierda, y la oficina de fascistas del Islam radical, a quienes, excepcionalmente, socorre y complace la izquierda actual. No estoy sólo hablando de Ken Livingstone, George Galloway y sus espantosos cómplices entre los intelectuales. Incluso la gran sociedad liberal es casi cómplice. No aplaude a la extrema derecha islamista, pero no la condena. Desde los medios de comunicación, a través de la prensa liberal, de la Función Pública, de la Policía Metropolitana, de los obispos y del poder judicial, al antisemitismo ya no se le considera como una deformación mental. Mientras que las teorías de la conspiración anti-ilustradas llegan de manos de ideólogos bastante más oscuros que su piel blanca, los supuestamente liberales, hombres y mujeres, prefieren no decir nada.
Luche contra esto y usted se convertirá en un judío, lo sea o no. Recientemente, Mark Lawson describió los argumentos de la BBC para justificar su decisión de no avalar una campaña de caridad para Gaza desde sus antenas. Un colega, sumamente irritado, declaró que la única razón de Lawson para apoyar esa prohibición provenía de que era judío. Lawson tuvo que decirle que, de hecho, se había criado y educado como católico.
Un irritado diputado del Partido Laborista no se comportó de forma muy diferente, cuando le dijo a una colega mía que yo me había desviado de la "vía correcta" cuando me casé con una mujer judía de "extrema derecha" del norte de Londres. Mi amiga le respondió que eso sería una novedad para mi esposa, ya que una católica liberal de Stoke-on-Trent.
Fue un incidente para que yo ya tomara nota, pero no protesté porque no era judío, y no pensaba que fuera Lawson. Es cobarde balbucear que uno no es judío, ya que admite el punto de vista principal de los racistas, que hay algo sospechoso acerca de ser judío.
En cualquier caso, mi experiencia del antisemitismo de izquierdas ha cambiado mi forma de pensar y me hizo, si se puede decir así, más judío.
Aunque deseo ver desmantelados todos los asentamientos israelíes en Cisjordania, estaba claro para mí que cuando Hamas disparaba miles de cohetes contra Israel, le estaba declarando la guerra y tenía que aceptar las consecuencias. Yo no habría pensado que eso duraría cinco años.
No es necesario añadir que mi punto de vista es minoritario entre los liberales, y que los judíos británicos están viviendo un período muy peligroso. Ellos son la única minoría étnica cuya masacre excusa la sociedad oficial. Si un asesino en serie atacara o bombardeara una mezquita o una iglesia pentecostal de color, ninguna persona respetable diría que "la causa, la raíz" de esa actitud estaría en un comprensible rechazo a las acciones de al-Qaeda o una legítima oposición a una inmigración masiva. Con razón, se reprobaría a los criminales por su delito.
En cambio, si es atacada una sinagoga, les garantizo que en cuestión de minutos se oirían voces por algunas radios insinuando o insistiendo en que "la causa, la raíz" de este delito radicaría en una "ira comprensible" por el comportamiento de Israel o de la diáspora judía.
Puestos en esta tesitura, la posición de los judíos británicos parece sombría. No obstante, recuerden que el primer objetivo del Islam radical es someter a los musulmanes. Cuando valientes feministas, homosexuales, demócratas y liberales del mundo musulmán, y en las comunidades musulmanas de Gran Bretaña, montan un stand, también ellos son acusados de ser instrumentos de los sionistas.
Cuando la lucha entre la teocracia y el liberalismo se intensifica, puedo ver como algunos son empujados hacia la misma senda que yo he tomado, moderando sus puntos de vista hacia el judaísmo e Israel, y se dan cuenta de que el antisemitismo ayuda a impulsar a las ideologías fascistas en el s.XXI, como condujeron al nazismo en el s.XX.
Termino diciéndoles que los adversarios del totalitarismo no deben tener miedo. Si sus enemigos les acusan de ser judíos, encójanse de hombros y digan: "Esta bien, lo soy". En la medida en que los lectores de Jewish Chronicle no se opongan, por supuesto.
Por Nick Cohen (The Jewish Chronicle - http://www.thejc.com/)
De la web de Pilar Rahola (http://www.pilarrahola.com/)
Reenvio: http://www.porisrael.org/
Cuanto más consiente la izquierda británica el antisemitismo, más kosher me siento.
Mi nombre es Nick Cohen, y pienso que me estoy convirtiendo en un judío. A pesar de llamarme "Cohen", nunca antes he sido judío. Y no se debe simplemente a que sea ateo. Mis amigos judíos me dicen que es difícil encontrar un judío ilustrado en Londres que no sea ateo, pero la cuestión es que no tengo ninguna relación con la cultura judía.
El lado judío de mi familia es el paterno (lo que no es una ayuda, según tengo entendido). Mis bisabuelos huyeron del Imperio zarista en el momento de los pogromos, pero su hijo, mi abuelo, se sublevaron. Él se convirtió en comunista y se casó fuera de la fe. Mi padre me ha educado sin relación con el judaísmo e, inevitablemente, así son las cosas.
Mi único interés en lo que concernía a los judíos era ser un oponente de izquierdas de la extrema derecha y de la sangre empapada de supersticiones antisemitas que convirtieron a Europa en un cementerio. Cuando era joven, tales actitudes parecen poco problemáticas. Usted no tiene que ser judío para oponerse al fascismo, todo el mundo lo sabía, independientemente de su color o creencia.
Hoy, las viejas certezas se han fugado porque hay dos movimientos de extrema derecha: los partidos neonazis "supremacistas blancos", a los que todavía se opone la izquierda, y la oficina de fascistas del Islam radical, a quienes, excepcionalmente, socorre y complace la izquierda actual. No estoy sólo hablando de Ken Livingstone, George Galloway y sus espantosos cómplices entre los intelectuales. Incluso la gran sociedad liberal es casi cómplice. No aplaude a la extrema derecha islamista, pero no la condena. Desde los medios de comunicación, a través de la prensa liberal, de la Función Pública, de la Policía Metropolitana, de los obispos y del poder judicial, al antisemitismo ya no se le considera como una deformación mental. Mientras que las teorías de la conspiración anti-ilustradas llegan de manos de ideólogos bastante más oscuros que su piel blanca, los supuestamente liberales, hombres y mujeres, prefieren no decir nada.
Luche contra esto y usted se convertirá en un judío, lo sea o no. Recientemente, Mark Lawson describió los argumentos de la BBC para justificar su decisión de no avalar una campaña de caridad para Gaza desde sus antenas. Un colega, sumamente irritado, declaró que la única razón de Lawson para apoyar esa prohibición provenía de que era judío. Lawson tuvo que decirle que, de hecho, se había criado y educado como católico.
Un irritado diputado del Partido Laborista no se comportó de forma muy diferente, cuando le dijo a una colega mía que yo me había desviado de la "vía correcta" cuando me casé con una mujer judía de "extrema derecha" del norte de Londres. Mi amiga le respondió que eso sería una novedad para mi esposa, ya que una católica liberal de Stoke-on-Trent.
Fue un incidente para que yo ya tomara nota, pero no protesté porque no era judío, y no pensaba que fuera Lawson. Es cobarde balbucear que uno no es judío, ya que admite el punto de vista principal de los racistas, que hay algo sospechoso acerca de ser judío.
En cualquier caso, mi experiencia del antisemitismo de izquierdas ha cambiado mi forma de pensar y me hizo, si se puede decir así, más judío.
Aunque deseo ver desmantelados todos los asentamientos israelíes en Cisjordania, estaba claro para mí que cuando Hamas disparaba miles de cohetes contra Israel, le estaba declarando la guerra y tenía que aceptar las consecuencias. Yo no habría pensado que eso duraría cinco años.
No es necesario añadir que mi punto de vista es minoritario entre los liberales, y que los judíos británicos están viviendo un período muy peligroso. Ellos son la única minoría étnica cuya masacre excusa la sociedad oficial. Si un asesino en serie atacara o bombardeara una mezquita o una iglesia pentecostal de color, ninguna persona respetable diría que "la causa, la raíz" de esa actitud estaría en un comprensible rechazo a las acciones de al-Qaeda o una legítima oposición a una inmigración masiva. Con razón, se reprobaría a los criminales por su delito.
En cambio, si es atacada una sinagoga, les garantizo que en cuestión de minutos se oirían voces por algunas radios insinuando o insistiendo en que "la causa, la raíz" de este delito radicaría en una "ira comprensible" por el comportamiento de Israel o de la diáspora judía.
Puestos en esta tesitura, la posición de los judíos británicos parece sombría. No obstante, recuerden que el primer objetivo del Islam radical es someter a los musulmanes. Cuando valientes feministas, homosexuales, demócratas y liberales del mundo musulmán, y en las comunidades musulmanas de Gran Bretaña, montan un stand, también ellos son acusados de ser instrumentos de los sionistas.
Cuando la lucha entre la teocracia y el liberalismo se intensifica, puedo ver como algunos son empujados hacia la misma senda que yo he tomado, moderando sus puntos de vista hacia el judaísmo e Israel, y se dan cuenta de que el antisemitismo ayuda a impulsar a las ideologías fascistas en el s.XXI, como condujeron al nazismo en el s.XX.
Termino diciéndoles que los adversarios del totalitarismo no deben tener miedo. Si sus enemigos les acusan de ser judíos, encójanse de hombros y digan: "Esta bien, lo soy". En la medida en que los lectores de Jewish Chronicle no se opongan, por supuesto.
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judeofobia y antisemitismo,
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domingo, 1 de marzo de 2009
Durban II
Durban II, un test para Obama
Por Ruben Kaplan (http://www.guysen.com/es)
Reenvio: http://www.porisrael.org/
En un sorpresivo y en apariencia, alarmante giro de la política exterior norteamericana, que lo retrotrae a la nefasta Administración Carter, que rendía pleitesía y deferencia a países y gobernantes dictatoriales y despóticos, el presidente Barack Obama, envió una delegación a Ginebra para que participe en las negociaciones de preparación del documento final de la próxima II Conferencia Mundial contra el Racismo, también conocida como Durban II.
El departamento de Estado de E.E.U.U. comunicó el pasado sábado que Washington participará en la preparación de la Conferencia Mundial y que a partir de esa experiencia decidirá si se justifica su asistencia a la celebración de la misma, el próximo abril en Ginebra.
La decisión adoptada por la administración del presidente Obama , que recibió con beneplácito el secretario general de la ONU Ban Ki- Moon, y con natural recelo Israel, supone un cambio de rumbo respecto a la posición de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, que el año pasado, dijo que no participaría en los preparativos de la conferencia, que es también llamada Durban II, debido a que es un seguimiento de la realizada en 2001 en esta ciudad sudafricana.
En esa ocasión, Estados Unidos e Israel abandonaron la reunión por considerar que estaba dominada por un tono furibundamente antisemita y antiisraelí.
En una señal de su oposición a Durban II, que es la continuidad de la Conferencia Mundial de la ONU 2001 contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que tuvo lugar en Durban, Sudáfrica, Washington votó en 2007 por primera vez en 20 años en contra del presupuesto bianual de la ONU por su oposición a que con esos fondos, se financiase la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Durban I fue un bochorno. A pesar de sus intenciones supuestamente universales, los lineamientos trazados se hicieron para satisfacer a los países no alineados y el grupo de 118 países, dominados por los Estados islámicos. Su premisa era declarar a Israel un Estado racista y compararlo al apartheid. El infame paralelismo entre el Estado hebreo y el régimen racista de Sudáfrica, emana de la irracionalidad de la izquierda fascista y la propaganda islamista.
Martin Luther King (h), adalid de los Derechos Humanos , que apoyó decididamente a Israel y bregó por su salvaguardia, se sentía orgulloso de su apoyo a Israel y de su condena a las posiciones antiisraelíes. Luther King, diez días antes de su asesinato el 4 de abril de 1968, opinó: “La paz para Israel significa seguridad y debemos defender con todas nuestras fuerzas su derecho a existir, su integridad territorial y el derecho a usar cualesquier rutas marinas que necesite. Israel, es una de las grandes avanzadas en el mundo y un maravilloso ejemplo de lo que puede hacerse, de cómo la tierra desértica puede ser transformada en un oasis de hermandad y democracia. La paz para Israel significa seguridad y esa seguridad debe ser una realidad”
Los principales socios comerciales del apartheid sudafricano, fueron los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón y la Unión Soviética. Israel representaba menos del uno por ciento del comercio total de Pretoria. Arabia Saudita, Omán, Bahrein, Los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, han sido los principales proveedores de petróleo para los militares sudafricanos. Desde 1970 Sudáfrica importó petróleo de dichos países por valor de miles de millones de dólares.
Seis meses antes de Durban I, en la reunión preparatoria de Asia en Teherán, la Organización de la Conferencia Islámica llevó a la conferencia sólo a Israel, acusándolo de "depuración étnica" y la comisión de un "nuevo tipo de apartheid, un crimen contra la humanidad".
Las ONG invitadas, cumplieron un papel deplorable. Caricaturas de judíos y libelos pergeñados por Goebbels se distribuyeron libremente. Activistas judíos fueron acosados. La declaración final concluyó que Israel es “un Estado racista y de apartheid, culpable de “genocidio”. El texto era tan abominable, que incluso Mary Robinson, ex presidente de Irlanda y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, de posiciones antiisraelíes, se negó a aceptarlo.
A los pocos días de concluido Durban I, donde bajo el paraguas de la ONU se demonizó a Israel y América, sobrevino el ataque terrorista a las Torres de Nueva York que conmocionó al mundo.
Durante los últimos siete años y medio, Estados Unidos ha boicoteado sistemáticamente las actividades de Durban y votó en contra de todas las iniciativas relacionadas con la resolución de las Naciones Unidas.
El anuncio del Departamento de Estado americano, alega que la participación en los preparativos de Durban II, deja expedita la posibilidad de negarse a asistir a la conferencia de abril en Ginebra. Según algunos críticos, esa afirmación es falsa. Aseveran que el objetivo mismo de Durban II es "fomentar la aplicación de la Declaración de Durban y el Programa de Acción." Esto no es negociable y no puede ser cambiado por la participación de EE.UU., y punto. Además, todos los Estados de Naciones Unidas que asisten a estas reuniones preparatorias ya han acordado "reafirmar la Declaración de Durban".
El proyecto de documento de las Naciones Unidas de la conferencia de lucha contra el racismo, llamada Durban II, es problemático tanto para Israel como para las democracias occidentales en general, expresó el embajador de Israel ante las Naciones Unidas en Ginebra, Roni Leshno Yaar.
Además de las cuestiones inherentes a Israel, el proyecto tiene un problema con respecto a los párrafos concernientes a la libertad de expresión, la difamación de la religión y la discriminación sobre la base de la orientación sexual, añadió.
"En este momento no es posible decir que en el texto mejorará. De hecho, espero que el texto cambiará sólo para peor en todas las cuestiones que son importantes para la democracia occidental", destacó Leshno Yaar.
En el documento se hace referencia a Israel como un Estado "racista" y un poder de "apartheid". La reciente guerra de Gaza, y el éxito de la operación "Plomo Fundido" con seguridad, exacerbará como se vio en el mundo, la judeofobia, disfrazada de anti Israel.
El proyecto final será presentado en una reunión de abril en Ginebra, que es el seguimiento de Conferencia Mundial de la ONU 2001 contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que tuvo lugar en Durban, Sudáfrica.
Israel y los Estados Unidos se retiraron de la conferencia de 2001 para protestar por su integración antisemita y anti-Israel. Canadá e Israel ya anunciaron que no tienen intención de participar en la conferencia el próximo mes de abril en Ginebra.
El Departamento de Estado declaró que estuvo en las reuniones preparatorias en Ginebra "para trabajar con los países que quieren lograr el éxito de la conferencia " y añadió que los Estados Unidos tenían "serias reservas acerca de la dirección de la conferencia, como el proyecto de documento que critica a Israel, las inaceptables restricciones a la libertad de expresión con el pretexto de difamar a la religión, y reclamos de pago de reparaciones por la esclavitud".
El proyecto inicial del texto de Durban II, publicado en el sitio de las Naciones Unidas, habla del sufrimiento de los palestinos bajo la ocupación.
"Una ocupación extranjera basada en asentamientos y las leyes basadas en la discriminación racial con el fin de continuar la dominación de los territorios ocupados", agrega es una "forma contemporánea de apartheid y una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales".
El propio Israel no es mencionado taxativamente en el documento, aunque se puede comprender claramente sobre qué se hace referencia.
En la última semana, los palestinos trataron de introducir en el documento la decisión consultiva de 2004 por la Corte Internacional de Justicia de La Haya contra la barrera de seguridad, agregó Leshno Yaar.
Observar la nómina de países que planifican Durban II, de no causar espanto, provocaría hilaridad.
Encabeza la lista Libia, dictadura socialista islámica que en los años ochenta del siglo pasado, cometió los atentados terroristas contra aviones de Lockerbie en el Reino Unido y otro en África contra el vuelo UTA 772. Le sigue la República Islámica de Irán, cuyo presidente Mahmoud Ahmadinejad es un negador consuetudinario del Holocausto y la dictadura de Cuba, transferida de Fidel Castro a su hermano Raúl.
El hecho que Ahmadinejad, que en numerosas ocasiones amenazó con el exterminio a Israel, miembro pleno de las Naciones Unidas, sin ser objeto de ninguna sanción, fuera recibido el año pasado con un abrazo por el cura católico y antisemita Miguel D'Escoto Brockmann, presidente de la Asamblea General de Las Naciones Unidas , nos da una pauta de la vileza y degradación moral del organismo.
El artículo 13 de la Resolución del Parlamento Europeo sobre las conclusiones de la Conferencia Mundial de Durban contra el Racismo declara:
13. Lamenta que la declaración final no se haya pronunciado en favor de la abolición de la pena de muerte y que no hayan abordado todas las formas de discriminación, en particular las que se basan en la orientación sexual y en las castas.
¿Ignoran las Naciones Unidas y la Unión Europea que en Irán y otros países musulmanes los homosexuales son ahorcados y las mujeres que cometen ofensas sexuales son lapidadas?
Críticos de la Casa Blanca afirman que Obama con la decisión de enviar representantes a Ginebra, ha renegado de la política de Bush de evitar la convalidación del evento donde en su primera edición, se atacó a Israel, denostándolo, y donde fuera vilipendiado por “baluartes” de los derechos humanos, como las naciones árabes y musulmanas del mundo y las organizaciones no gubernamentales de claro sesgo izquierdista como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Los detractores de Obama, argumentan que la II Conferencia de Durban está esencialmente concebida para la deslegitimación y la destrucción del Estado judío. Y que uniéndose a la planificación de las sesiones, EE.UU. se ha convertido en un participante de pleno derecho, reafirmando de esa manera, este programa, abiertamente anti- judío.
En cambio, defensores del presidente norteamericano, sostienen que la estrategia de éste, es modificar el temario que ataca a Israel y alzar una voz que lo defienda de la hostilidad de la que es objeto. Y que en caso de no conseguir rectificaciones, renunciará a concurrir al encuentro.
Los próximos días y semanas, serán decisivos para que Barack Obama sea sometido al test que esclarecerá acerca del rumbo que eligirá transitar.
Como dijera el célebre filósofo y matemático Zenón de Elea, el movimiento, se demuestra andando.
Por Ruben Kaplan (http://www.guysen.com/es)
Reenvio: http://www.porisrael.org/
En un sorpresivo y en apariencia, alarmante giro de la política exterior norteamericana, que lo retrotrae a la nefasta Administración Carter, que rendía pleitesía y deferencia a países y gobernantes dictatoriales y despóticos, el presidente Barack Obama, envió una delegación a Ginebra para que participe en las negociaciones de preparación del documento final de la próxima II Conferencia Mundial contra el Racismo, también conocida como Durban II.
El departamento de Estado de E.E.U.U. comunicó el pasado sábado que Washington participará en la preparación de la Conferencia Mundial y que a partir de esa experiencia decidirá si se justifica su asistencia a la celebración de la misma, el próximo abril en Ginebra.
La decisión adoptada por la administración del presidente Obama , que recibió con beneplácito el secretario general de la ONU Ban Ki- Moon, y con natural recelo Israel, supone un cambio de rumbo respecto a la posición de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, que el año pasado, dijo que no participaría en los preparativos de la conferencia, que es también llamada Durban II, debido a que es un seguimiento de la realizada en 2001 en esta ciudad sudafricana.
En esa ocasión, Estados Unidos e Israel abandonaron la reunión por considerar que estaba dominada por un tono furibundamente antisemita y antiisraelí.
En una señal de su oposición a Durban II, que es la continuidad de la Conferencia Mundial de la ONU 2001 contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que tuvo lugar en Durban, Sudáfrica, Washington votó en 2007 por primera vez en 20 años en contra del presupuesto bianual de la ONU por su oposición a que con esos fondos, se financiase la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Durban I fue un bochorno. A pesar de sus intenciones supuestamente universales, los lineamientos trazados se hicieron para satisfacer a los países no alineados y el grupo de 118 países, dominados por los Estados islámicos. Su premisa era declarar a Israel un Estado racista y compararlo al apartheid. El infame paralelismo entre el Estado hebreo y el régimen racista de Sudáfrica, emana de la irracionalidad de la izquierda fascista y la propaganda islamista.
Martin Luther King (h), adalid de los Derechos Humanos , que apoyó decididamente a Israel y bregó por su salvaguardia, se sentía orgulloso de su apoyo a Israel y de su condena a las posiciones antiisraelíes. Luther King, diez días antes de su asesinato el 4 de abril de 1968, opinó: “La paz para Israel significa seguridad y debemos defender con todas nuestras fuerzas su derecho a existir, su integridad territorial y el derecho a usar cualesquier rutas marinas que necesite. Israel, es una de las grandes avanzadas en el mundo y un maravilloso ejemplo de lo que puede hacerse, de cómo la tierra desértica puede ser transformada en un oasis de hermandad y democracia. La paz para Israel significa seguridad y esa seguridad debe ser una realidad”
Los principales socios comerciales del apartheid sudafricano, fueron los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón y la Unión Soviética. Israel representaba menos del uno por ciento del comercio total de Pretoria. Arabia Saudita, Omán, Bahrein, Los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, han sido los principales proveedores de petróleo para los militares sudafricanos. Desde 1970 Sudáfrica importó petróleo de dichos países por valor de miles de millones de dólares.
Seis meses antes de Durban I, en la reunión preparatoria de Asia en Teherán, la Organización de la Conferencia Islámica llevó a la conferencia sólo a Israel, acusándolo de "depuración étnica" y la comisión de un "nuevo tipo de apartheid, un crimen contra la humanidad".
Las ONG invitadas, cumplieron un papel deplorable. Caricaturas de judíos y libelos pergeñados por Goebbels se distribuyeron libremente. Activistas judíos fueron acosados. La declaración final concluyó que Israel es “un Estado racista y de apartheid, culpable de “genocidio”. El texto era tan abominable, que incluso Mary Robinson, ex presidente de Irlanda y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, de posiciones antiisraelíes, se negó a aceptarlo.
A los pocos días de concluido Durban I, donde bajo el paraguas de la ONU se demonizó a Israel y América, sobrevino el ataque terrorista a las Torres de Nueva York que conmocionó al mundo.
Durante los últimos siete años y medio, Estados Unidos ha boicoteado sistemáticamente las actividades de Durban y votó en contra de todas las iniciativas relacionadas con la resolución de las Naciones Unidas.
El anuncio del Departamento de Estado americano, alega que la participación en los preparativos de Durban II, deja expedita la posibilidad de negarse a asistir a la conferencia de abril en Ginebra. Según algunos críticos, esa afirmación es falsa. Aseveran que el objetivo mismo de Durban II es "fomentar la aplicación de la Declaración de Durban y el Programa de Acción." Esto no es negociable y no puede ser cambiado por la participación de EE.UU., y punto. Además, todos los Estados de Naciones Unidas que asisten a estas reuniones preparatorias ya han acordado "reafirmar la Declaración de Durban".
El proyecto de documento de las Naciones Unidas de la conferencia de lucha contra el racismo, llamada Durban II, es problemático tanto para Israel como para las democracias occidentales en general, expresó el embajador de Israel ante las Naciones Unidas en Ginebra, Roni Leshno Yaar.
Además de las cuestiones inherentes a Israel, el proyecto tiene un problema con respecto a los párrafos concernientes a la libertad de expresión, la difamación de la religión y la discriminación sobre la base de la orientación sexual, añadió.
"En este momento no es posible decir que en el texto mejorará. De hecho, espero que el texto cambiará sólo para peor en todas las cuestiones que son importantes para la democracia occidental", destacó Leshno Yaar.
En el documento se hace referencia a Israel como un Estado "racista" y un poder de "apartheid". La reciente guerra de Gaza, y el éxito de la operación "Plomo Fundido" con seguridad, exacerbará como se vio en el mundo, la judeofobia, disfrazada de anti Israel.
El proyecto final será presentado en una reunión de abril en Ginebra, que es el seguimiento de Conferencia Mundial de la ONU 2001 contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que tuvo lugar en Durban, Sudáfrica.
Israel y los Estados Unidos se retiraron de la conferencia de 2001 para protestar por su integración antisemita y anti-Israel. Canadá e Israel ya anunciaron que no tienen intención de participar en la conferencia el próximo mes de abril en Ginebra.
El Departamento de Estado declaró que estuvo en las reuniones preparatorias en Ginebra "para trabajar con los países que quieren lograr el éxito de la conferencia " y añadió que los Estados Unidos tenían "serias reservas acerca de la dirección de la conferencia, como el proyecto de documento que critica a Israel, las inaceptables restricciones a la libertad de expresión con el pretexto de difamar a la religión, y reclamos de pago de reparaciones por la esclavitud".
El proyecto inicial del texto de Durban II, publicado en el sitio de las Naciones Unidas, habla del sufrimiento de los palestinos bajo la ocupación.
"Una ocupación extranjera basada en asentamientos y las leyes basadas en la discriminación racial con el fin de continuar la dominación de los territorios ocupados", agrega es una "forma contemporánea de apartheid y una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales".
El propio Israel no es mencionado taxativamente en el documento, aunque se puede comprender claramente sobre qué se hace referencia.
En la última semana, los palestinos trataron de introducir en el documento la decisión consultiva de 2004 por la Corte Internacional de Justicia de La Haya contra la barrera de seguridad, agregó Leshno Yaar.
Observar la nómina de países que planifican Durban II, de no causar espanto, provocaría hilaridad.
Encabeza la lista Libia, dictadura socialista islámica que en los años ochenta del siglo pasado, cometió los atentados terroristas contra aviones de Lockerbie en el Reino Unido y otro en África contra el vuelo UTA 772. Le sigue la República Islámica de Irán, cuyo presidente Mahmoud Ahmadinejad es un negador consuetudinario del Holocausto y la dictadura de Cuba, transferida de Fidel Castro a su hermano Raúl.
El hecho que Ahmadinejad, que en numerosas ocasiones amenazó con el exterminio a Israel, miembro pleno de las Naciones Unidas, sin ser objeto de ninguna sanción, fuera recibido el año pasado con un abrazo por el cura católico y antisemita Miguel D'Escoto Brockmann, presidente de la Asamblea General de Las Naciones Unidas , nos da una pauta de la vileza y degradación moral del organismo.
El artículo 13 de la Resolución del Parlamento Europeo sobre las conclusiones de la Conferencia Mundial de Durban contra el Racismo declara:
13. Lamenta que la declaración final no se haya pronunciado en favor de la abolición de la pena de muerte y que no hayan abordado todas las formas de discriminación, en particular las que se basan en la orientación sexual y en las castas.
¿Ignoran las Naciones Unidas y la Unión Europea que en Irán y otros países musulmanes los homosexuales son ahorcados y las mujeres que cometen ofensas sexuales son lapidadas?
Críticos de la Casa Blanca afirman que Obama con la decisión de enviar representantes a Ginebra, ha renegado de la política de Bush de evitar la convalidación del evento donde en su primera edición, se atacó a Israel, denostándolo, y donde fuera vilipendiado por “baluartes” de los derechos humanos, como las naciones árabes y musulmanas del mundo y las organizaciones no gubernamentales de claro sesgo izquierdista como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Los detractores de Obama, argumentan que la II Conferencia de Durban está esencialmente concebida para la deslegitimación y la destrucción del Estado judío. Y que uniéndose a la planificación de las sesiones, EE.UU. se ha convertido en un participante de pleno derecho, reafirmando de esa manera, este programa, abiertamente anti- judío.
En cambio, defensores del presidente norteamericano, sostienen que la estrategia de éste, es modificar el temario que ataca a Israel y alzar una voz que lo defienda de la hostilidad de la que es objeto. Y que en caso de no conseguir rectificaciones, renunciará a concurrir al encuentro.
Los próximos días y semanas, serán decisivos para que Barack Obama sea sometido al test que esclarecerá acerca del rumbo que eligirá transitar.
Como dijera el célebre filósofo y matemático Zenón de Elea, el movimiento, se demuestra andando.
Etiquetas:
judeofobia y antisemitismo,
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