miércoles, 9 de septiembre de 2009

Libertad en el mundo árabe

Denuncian la detención de 150 personas en Egipto por no ayunar en Ramadán



La Policía egipcia ha detenido al menos a 150 personas por haber roto en público el ayuno del mes musulmán del Ramadán. Los arrestados eran cristianos que no tenían que cumplir con este precepto. Este hecho ha sido denunciado por el movimiento liberal cristiano "Socios por la patria".

El director del movimiento, Samwel Alashay, dijo que esta campaña de arrestos, la primera de este tipo en el país y que afecta a la minoría cristiana que no ayuna en Ramadán, "es inconstitucional, ya que las leyes egipcias garantizan la libertad total".

Según este movimiento y algunas organizaciones de derechos humanos egipcias, los arrestos tuvieron lugar en las provincias de Asuán (sur), Hurgada (sur), Daqahliya (norte) y Port Said (norte).

Algunos detenidos, que fueron arrestados cuando comían o fumaban en la calle en las horas de luz, han sido liberados tras el pago de una fianza de quinientas libras (unos 100 dólares), agregó Alashay.

El movimiento ha enviado una carta al Ministerio del Interior egipcio, titulada "Socorra a la patria", en la que piden interrogar y juzgar a los oficiales de la Policía responsables de esta campaña.

"El hecho de que los altos cargos de la Policía realicen estos arrestos es una señal grave para los musulmanes en general y los cristianos en concreto, porque convierte el país en un Estado de talibanes y wahabíes (corrientes que siguen una versión estricta del islam, como en Arabia Saudí)", agregó Alashay.

El activista copto considera que la campaña policial responde a la convocatoria de una huelga de los cristianos el próximo viernes para reivindicar sus derechos, sobre todo para tener una ley que facilite la construcción de iglesias en Egipto.

Algunas asociaciones coptas en el extranjero y dentro del país han pedido a los cristianos, que componen el diez por ciento de la población egipcia, que permanezcan el viernes en sus casas y que se vistan con negro.

Hasta la fecha, alrededor de tres mil cristianos han asegurado en la red social por internet Facebook que participarán en la huelga, afirmó Alashay, y agregó que cada día más coptos se apuntan.

Por su parte, el portavoz de la catedral ortodoxa, a la que pertenece la mayoría de los cristianos egipcios, el padre Marcos, dijo a Efe que "la Iglesia no tiene nada que ver con la huelga". "La Iglesia utiliza el diálogo para resolver cualquier problema. Las huelgas no sirven para nada", dijo el obispo.

La minoría copta, la mayor minoría cristiana en Oriente Medio, ha denunciado en varias ocasiones lo que califica de discriminación social frente a la mayoría musulmana del país.

martes, 8 de septiembre de 2009

El Mundo = Basura

Tertsch le lee la cartilla a Pedro J. y sus censuradores muchachos.

Domingo, 6 de Septiembre de 2009



http://blogs.nuevatelevision.es/anghara/archives/5879



Después del vergonzoso espectáculo que ofreció El Mundo la semana pasada al hacer pública, poniendo de manifiesto el nihilismo estúpido disfrazado de “liberalismo” del periódico, una carta privada que el embajador de Israel había dirigido al periódico protestando porque diera cabida en el reportaje de conmemoración de los 70 años de invasión de Polonia a un negacionista, David Irving, (Irving, entre otras lindezas, niega, cual alianzador amiguito de los progres, Ahmadineyah, el Holocausto) y hacerla, pública en una nueva muestra de lo que entienden los de Pedro J por deontología profesional, sólo parcialmente, o sea, censurada, además de ponerse chulos con el embajador, al cual contestaron repartiendo moralina digna de El Plural, Hermann Tertsch no se corta.

Unas pocas líneas para expresarle mi indignación y mi repugnancia hacia las infames palabras de David Irving y hacia el hecho de que Usted se haya hecho portavoz de las mismas. No intente hacernos pasar por libertad de impresión lo que sólo es un insulto continuado a las víctimas del Holocausto, “los judíos inocentes “que dice el Irving como si hubiera responsabilidad propia parte de los millones de seres humanos que perecieron. Y una banalización del crimen como jamás había leído en ninguna publicación no abiertamente neonazi. Véase la joya “el Holocausto es como un Kleenex”.

O que su entrevistador colabore en el resultado final al preguntarle si piensa que el Holocausto, el acto único en la historia del genocidio industrial, que quebró la comprensión misma de la esencia del hombre es un hecho que “sólo merecerá un pie de página” en los libros de historia. O el anuncio de que las calles y plazas de Alemania volverán a llevar el hombre de Adolfo Hitler en un futuro tras ser rehabilitado por la historia. Desde luego, en varios países con seria tradición democrática, la basura que Usted ha publicado hoy habría sido retirada de los quioscos por orden de la fiscalía.

Y tanto Irving como el responsable de la publicación, es decir Usted, serían llamados en los próximos días a los tribunales. Aquí no sucederá porque seguimos siendo un país anómalo. Me resulta difícil pensar que, en casos que no tienen comparación, Usted hubiera publicado las afirmaciones de un señor que distinguiera entre víctimas inocentes y culpables de unos asesinos de ETA.

Pero el Holocausto y los judíos siempre están bien para llenar una página de domingo. Algo habrían hecho. O que hubiera dado dos páginas a un pederasta para explicar la satisfacción de violar a bebés o la lógica que semejante acto esconde. Aquí concluyo sin dejar de decirle que espero que tanto Irving como Usted paguen de alguna forma la infamia que esa entrevista y su publicación constituyen.

Respetuosamente Hermann Tertsch

Yo disiento en la petición de que retiren la basura de los quioscos, cosa que sucedería, sin duda alguna, en, por ejemplo, Gran Bretaña. Y es que el papel no todo lo aguanta. Pero, ya digo, a mí no me gustaría que la Fiscalía retirase El Mundo de los quioscos. Al revés: señalaría la infamia. Que se sepa a qué se dedica este periódico.

Pero comparto plenamente que El Mundo, que se ha hecho portavoz del neonazi Irving y de su banalización del Holocausto, es basura. Lo cierto es que ya hacía tiempo que tenía claro que El Mundo es infumable.

El que lleva la sección de Internacional de dicho periódico, por quien dejé hace ya cuatro o cinco años de comprar dicho periódico, cuya identidad desconozco y de quien no sé si es quien decidió censurar -no es la primera vez- la carta del embajador israelí y además ponerse chulo, es, además de malo, antisemita y antiliberal. Será algun progre. Pues esta vez sí, lo ha conseguido. Ha superado a “El País” . Es más, ha quedado a la altura de cualquier libelo de la librería Europa Vomitivo. Asqueroso.


Relacionados

La carta del embajador de Israel En España íntegra.

Madrid, 31 de agosto de 2009



Sr. D. Pedro J. Ramírez

Director

El Mundo

Madrid

Estimado Sr. D. Pedro J. Ramírez,

En la edición de El Mundo del 30 de agosto se anunciaba la publicación esta semana de una serie de entrevistas a varios destacados especialistas conmemorando el 70 aniversario del inicio de la segunda guerra mundial. Lamentablemente, han encontrado apropiado incluir entre los entrevistados al negacionista del Holocausto David Irving. Es cierto que indicaban que sus opiniones “ofenderán a muchos” pero el problema no es la ofensa o la polémica, sino la ausencia de cualquier referente moral, histórico y ético por parte de quien ha tomado la decisión de entrevistar a Irving junto a importantes expertos en la materia. La decisión responde a una postura que pone al mismo nivel las palabras de acreditados historiadores e intelectuales y las de un charlatán falsificador criminal que cumplió una pena de prisión en Austria.

Uno de los fenómenos perversos relacionados con el llamado post-modernismo es la falta de voluntad, que lleva a la pérdida de la capacidad de diferenciar entre la verdad y la mentira, lo importante y lo superfluo, lo alto y lo bajo. Ya no hay una verdad, solamente existen narrativas. No hay jerarquía, todo está al mismo nivel moral. Todo está en el mismo nivel ético: el asesino y su víctima, el sabio y el ignorante, la ópera de Mozart y el último engendro de la música pop. No ha de extrañar, pues, que desde esta perspectiva, los valores éticos fundamentales se tambaleen y resulte difícil identificar los valores auténticos en el océano de basura que los rodea.

Un acompañante de este clima venenoso es la estereotipada multiculturalidad; puesto que si no hay jerarquía, estaremos obligados a aceptar lo diferente, “el otro” (término cliché en este contexto). Ya sabemos de azafatas de líneas aéreas europeas obligadas a cubrirse el rostro en algunos aeropuertos, y no parece lejano el día –o quizás ya ha llegado– en que algún “liberal” se levante exigiéndonos aceptar la poligamia, la ablación del clítoris o la lapidación de las adúlteras. ¿Quiénes somos nosotros para fijar qué es bueno y qué es malo?

No. Aquí no estamos ante un caso en el que pueda invocarse el derecho a la libertad de expresión. El único derecho que no está limitado es el derecho a la vida. Para la libertad de expresión hay (y debe de haber límites). Estoy convencido de que para usted también los hay, y que ciertas cosas no las publicaría.

Por lo tanto, la desafortunada decisión de entrevistar al criminal Irving no puede justificarse en nombre de la libertad de expresión; sólo es reflejo de la falta de ética por parte de su responsable, de su desprecio a los lectores, a los otros entrevistados y, obviamente, al propio diario. No es más que una provocación barata en la línea del peor sensacionalismo.

Le agradecería que anulara la decisión de publicarla.

Atentamente,

Raphael Schutz

Embajador de Israel

Reenvia www.porisrael.org

lunes, 7 de septiembre de 2009

La ¿revolución? de los niños pijos


La guerra duró más de tres horas. Una veintena de personas, entre ellas siete menores, fueron detenidos el sábado por la Policía Nacional tras una reyerta ocurrida durante las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón que provocó graves daños en el mobiliario urbano y el incendio de varios vehículos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y que dejó heridos a una decena de agentes.

Según informó este domingo la Jefatura Superior de Policía de Madrid a Europa Press, hacia las 2.15 horas de esta madrugada los agentes del dispositivo especial de seguridad de Pozuelo, integrado por Policía Municipal y Policía Nacional tanto de la comisaría del municipio como de la Unidad de Intervención Policial (UIP), recibieron un aviso para la calle Camino de las Huertas.

Allí, un joven que había sido agredido con una botella y presentaba heridas en la cabeza solicitó ayuda médica. Los sanitarios lo trasladaron al Hospital Puerta de Hierro y los agentes se quedaron patrullando por la zona.

Hacia las 3 horas, cuando los 'botellones' debían dispersarse, un grupo de chavales comenzó a tirar piedras y botellas contra los agentes y contra el vehículo policial de la UIP. A partir de ahí, según las fuentes, "todo el mundo empezó a desmadrarse, muchos como consecuencia de encontrarse bajo la influencia del alcohol".

Durante tres horas se produjo una batalla campal en Pozuelo que obligó al retén policial a pedir incluso refuerzos a Madrid. Los avisos por megafonía y con los lanzadestellos no evitaron que los agentes tuvieran que utilizar salvas al aire y pelotas de goma para dispersar a la masa.

Sin embargo, los jóvenes continuaron durante tres horas más destrozando el mobiliario urbano --cristales de marquesinas de autobuses y señales de tráfico--, e incluso prendieron fuego a contenedores y papeleras, y a un coche policial. También dañaron dos vehículos camuflados, una furgoneta de la UIP y varios coches de la Policía Local.

Hacia las 4.30 horas, unas 200 personas llegaron incluso a intentar entrar en la Comisaría saltando el muro perimetral, aunque "gracias al dispositivo de seguridad de la comisaría y a la UIP no consiguieron hacerlo", explicaron las fuentes.

Al final, el saldo fue de 20 detenidos, siete de ellos menores, y diez policías heridos, en concreto dos de la Comisaría de Pozuelo, un municipal y siete agentes de la UIP. Dos de ellos tienen lesiones graves, por lo que fueron trasladados al hospital. Hasta las 6 horas, la localidad no recuperó la calma.

El problema nos el alcohol como rápidamente dirán los bien-pensantes, ni las ganas de divertirse de la gente joven y hacerlo barato. El problema está en la educación y en la impunidad con la que grupos más o menos reducidos pueden actuar cada vez que se les antoja. Son muchos los fines de semana en los que paso por zonas de botellón de camino a algún pub en el que tomarme una copa y ahí no hay violencia, sólo gente joven echando un rato. Lo de Pozuelo es como las celebraciones de los triunfos del Barcelona la pasada temporada cuando grupos de cabrones jodieron la fiesta a miles de personas normales. La única solución es dejar tranquilos a los que se divierten pacíficamente (y en lugares y condiciones adecuadas y sin tantas limitaciones horarias) y tolerancia cero con los cabrones. Menos policia acorralada y reculando y más leña al mono. Por cierto, escuchando al niñato del vídeo se comprueba que son un montón de niños pijos, hijos de papa que no tardará en correr en su ayuda, y en el municipio más rico de España.


sábado, 5 de septiembre de 2009

Ole por Madonna



Le pese a quien le pese

viernes, 4 de septiembre de 2009

Apartheid en el mundo árabe


Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos, un estado árabe en el Golfo Pérsico, han transmitido a los palestinos residentes en su territorio que deberán abandonarlo en un mes. No hay ni excepciones ni explicaciones.

Según la información del periódico israelí Jerusalem Post, de la que se ha hecho eco el blog español Barcepundit, la orden se ha transmitido a todos los ciudadanos palestinos que viven en los Emiratos Árabes Unidos, un país del golfo formado por siete pequeños estados entre los que se encuentra Dubai, el más conocido de todos ellos.

Jerusalem Post cita en su propia información al rotativo Al Quds al-Arabi, periódico londinense según el cual los palestinos a los que se ha dado la orden no han recibido ninguna explicación de los funcionarios de alto rango del Gobierno que se las han entregado.

En las últimas semanas se han dado denuncias de que también se está expulsando del país a chiítas libaneses, así lo publicaba el periódico de el Líbano Al Akhbar, quedenunciaba que varias decenas de hombres de negocios y sus empleados se han visto obligados a abandonar el país.

jueves, 3 de septiembre de 2009

No había ocupación, no había pobrecitos refugiados, no existía el Estado de Israel ...


80 ANIVERSARIO DE LA MATANZA DE HEBRÓN


Emblemática masacre Gustavo D. Perednik

El gobierno israelí ha comenzado a investigar el financiamiento de algunas organizaciones que abusan de la libertad de prensa y de movimiento en Israel, para diseminar calumnias sobre supuestas violaciones hebreas a los derechos humanos.

Estas campañas, costeadas por dinero europeo, confían su éxito al hábito de muchos medios de prensa: agitar «la causa palestina» en vez de informar, tarea que es más trabajosa que demonizar al Estado judío. Así, difunden las imputaciones sobre «culpas israelíes», pero guardan silencio cuando éstas son desmentidas. Como la «causa» está por encima de la verdad, los muchos europeos que ensalzan al nacionalismo árabe en Palestina nunca revisan sus orígenes.

Dicha revisión impondría dos verdades políticamente incorrectas: que el movimiento árabe es muy joven, y que surgió como una extensión del nazismo en Oriente Medio. Aunque resulte incómodo para sus secuaces en Occidente, los protagonistas árabes admitieron sin empacho su afiliación nazi. El primer gran líder de los árabes palestinos, Hajj Amin al-Husseini (1895-1974), predecesor y héroe de Yasir Arafat, instigó en 1920 al Pogromo de Jerusalén que obligó a crear la «Haganá»o autodefensa judía.

Hajj Amin al-Husseini (1895-1974)

Husseini fue excarcelado gracias a la política británica de apaciguamiento para con los árabes, y luego fue promovido al cargo de Gran Mufti de Jerusalén. Como es norma, el apaciguamiento no funcionó, y el Mufti procedió a financiar el terrorismo antijudío desde algunas bandas clandestinas como Al-Fida’iya («autoinmolados») y al-Ija’ wal-‘Afaf («Hermandad y pureza»).

Instigador de la llamada Gran Revuelta Árabe de 1936, un año después parece haber sido el anfitrión de Adolf Eichmann en Palestina y, después de asesinar a su hermano (el más moderado Abdulla), participó del golpe germanófilo en Iraq en 1941.

Cuando éste fracasó, se trasladó a Berlín donde se reunió con Hitler el 20 de noviembre de ese año. Husseini ofreció el apoyo árabe a extender la «solución final» a Palestina, y permaneció en Alemania hasta el fin de la guerra, reclutando voluntarios musulmanes para el nazismo. Montó la División 13 de las SS («Handzar») que aniquiló a los judíos de Bosnia.

Se sabe que visitó varios campos de exterminio. Ésta era su meta; no un Estado palestino. Por ello, raramente se publica su biografía ni se exploran sus motivaciones.

En efecto, el antisionismo europeo prohíbe ciertas preguntas, tales como por qué razón los árabes palestinos no reclamaron un Estado propio hasta 1967, o qué fue la matanza de Hebrón de hace ocho décadas.

Ésta, que detallaremos a continuación, fue el resultado directo de las diatribas de Husseini y de uno de sus fanáticos, Aref el-Aref, quien pronunció en Hebrón, el jueves 22 de agosto de 1929, la incendiaria arenga que obró de detonante.

A partir de la noche del 23 de agosto, y durante tres días, la pacífica comunidad hebrea de Hebrón, de unas 800 personas, fue objeto de un terrorífico ataque árabe que asesinó a 67 judíos desarmados y obligó a todos los demás a escapar de la ciudad, que a partir de ese momento permaneció «Judenrein» por primera vez en muchos siglos. Esta historia milenaria merece una breve revisión.

Ubicada a treinta kilómetros al Sur de Jerusalén, Hebrón también es antiquísima. Artefactos de la Edad de Bronce fueron hallados en sus inmediaciones, y se considera bastante precisa la fecha de fundación de 1727 aec aludida en la Biblia Hebrea (Números 13:22).

Hebrón simboliza los albores de la historia judía, ya que hace tres milenios el rey David la eligió como sede de su monarquía (2 Samuel 2:11) y, aún un milenio antes, el patriarca de la nación hebrea, Abraham, adquirió allí su terruño (Génesis 23:16).

Durante la Edad Media visitaron la ciudad, entre otras personalidades: Maimónides (1166), Benjamín de Tudela (1171) y Petajia de Regensburg (1176). Najmánides, quien arribó a Eretz Israel en 1267, solicitó por escrito ser enterrado en Hebrón. Más tarde llegaron Meshulam de Volterra (1481) y Obadiah de Bertinoro (1488).

A partir de 1492, muchos expulsados de España, incluidos cabalistas de renombre, se establecieron en Hebrón. La consolidación de la comunidad comenzó en 1540, con el arribo de Malkiel Ashkenazi, su primer rabino, que inauguró casi cuatro siglos de convivencia pacífica con los árabes locales.

En 1925, debido al volcán judeofóbico en Europa, la escuela talmúdica («yeshivá») Slobodka se trasladó íntegramente desde Lituania a Eretz Israel, y sus 120 estudiantes aumentaron la población judía de Hebrón a 800 personas (de una población total de 18.000). Cuatro años más tarde, con 200 estudiantes se había transformado en la mayor yeshivá de la judería palestina de marras.

Uno de sus estudiantes, Dov Cohen, recuerda en sus memorias que la vida era tan pacífica que un solo jefe policial británico cuidaba de la ciudad entera. En efecto, el único policía en Hebrón, Raymond Cafferata, comandaba una pequeña fuerza local árabe (18 agentes montados y 15 a pie).

La noche del 23 de agosto, jóvenes árabes comenzaron a arrojar piedras contra los estudiantes judíos. Mataron a uno, Samuel Rosenholtz. El rabino Jacob Slonim invitó a todos a refugiarse en su casa, en donde tenía un revólver.

A las 8 de la mañana del sábado, una muchedumbre árabe rodeó la casa con garrotes, hachas y cuchillos. El único agente policial no fue suficiente para detenerlos cuando penetraron en las propiedades de los judíos.

El pogromo de Hebrón

Los árabes exigieron del Rabí Slonim que entregara a todos los ashkenazíes, a cambio de lo cual perdonarían la vida de los sefarditas. El rabí se negó y lo mataron expeditamente. En total, 12 sefarditas y 55 ashkenazíes fueron asesinados.

Diecinueve familias árabes, lideradas por Abu Id-Zaitoun, salieron a proteger a los judíos, y así salvaron la vida de varios centenares.
Husseini fue entrevistado por el periodista holandés-canadiense Pierre Van Paassen (1895-1968), quien en su autobiografía (Días de nuestros años, 1939) describió la masacre:

«Mientras los árabes de la ciudad de Hebrón dejaban sus lugares de plegaria el viernes 23 de agosto de 1929, entre ellos se distribuyeron fotografías trucadas de la mezquita de Omar en ruinas, con la inscripción de que la misma había sido bombardeada por sionistas… Un judío que caminaba hacia la sinagoga fue acuchillado hasta morir. Cuando supo del asesinato, el Rabí Slonim, que había nacido y crecido en la ciudad y que era amigo de los notables árabes, informó al policía local que los árabes parecían estar extrañamente incitados.
La respuesta fue que no se entrometiera en lo que no le competía. Una hora más tarde, una horda atacó la sinagoga y los judíos que allí rezaban fueron asesinados. En la mañana del sábado la yeshivá fue saqueada y sus estudiantes asesinados… los judíos se refugiaron en la casa del Rabí Slonim y permanecieron allí hasta la noche, cuando la muchedumbre apareció ante la puerta. Como no pudieron quebrarla, los árabes treparon los árboles detrás de la casa, se lanzaron a su balcón y penetraron por las ventanas del primer piso. Se apersonó la fuerza montada de árabes que trabajaban para el Gobierno británico, y los judíos salieron de la casa implorándoles que intervinieran, mientras desde adentro de la casa se oían gritos aterradores.
Los policías se alejaron galopando, permitiendo que los jóvenes fueran asesinados en la calle por árabes que llegaban desde todas partes para la orgía de sangre… Contemplamos el techo ensangrentado, y las habitaciones que parecían un matadero. Visité el lugar en compañía de un ex oficial de artillería austriaco y de un corresponsal del viejo Berliner Tageblatt… mesas y ventanas habían sido destruidas, y vimos genitales y pechos de mujer esparcidos en el suelo. Mientras observábamos la destrucción, un soldado británico abrió la puerta con una bayoneta. Entró el gobernador del distrito de Yafo, Keith Roach, seguido de un coronel. Miraron en derredor y Roach preguntó: «¿Almorzamos ahora o vamos primero a Jerusalén?»

La flema de los ingleses ante la brutal agresión condice con la información de que estaban alertas de la inminente violencia, ya que el Alto Comisionado Británico había ordenado a varios hospitales que prepararan camas para atender el estallido de los desmanes. Por ello, el día de la matanza, un gentío de árabes vociferaba en Jerusalén «¡Muerte a los judíos! ¡El gobierno está con nosotros!»

Según el testimonio de Raymond Cafferata: «Cuando escuché los alaridos desde la habitación, subí por un túnel y vi a un árabe degollando a un niño con su espada. Cuando me vio se lanzó contra mí, pero falló». En Hebrón se decapitó a bebés, se castró a hombres, se violó y torturó; se amputaron manos y dedos.

Protegidos por vecinos árabes, sobrevivieron 435 judíos.
Al mediodía llegaron refuerzos británicos, y los árabes detenidos fueron obligados a enterrar los cadáveres de las víctimas en tumbas colectivas. Mientras lo hacían, cantaban celebrando su hazaña. El Alto Comisionado, John Chancellor, visitó la ciudad después del pogromo, y escribió a su hijo: «No creo que la historia registre muchos horrores peores que éste en los últimos siglos».

A mediados de junio pasado, quien escribe estas líneas visitó Hebrón por última vez, en celebración de la boda de una sobrina. Unos quinientos judíos viven hoy en la ciudad, cuya población total llega a 150.000 (en 1967, los árabes de Hebrón sumaban 40.000).

La pequeña y pujante comunidad hebrea retornó a Hebrón a partir de la Pascua de 1968; su presencia allí es garantía de que la violencia judeofóbica no sea premiada con la exclusividad árabe en la ciudad, según exigen muchos árabes y sus aliados europeos.

Frente a ellos, hay árabes que anhelan paz y convivencia, como el Sheikh Abu Khader al-Jaberi, heredero de aquellas valientes familias que en 1929 salvaron al remanente judío de Hebrón.

El liderazgo palestino no condena la matanza de Hebrón ni a sus perpetradores; y la política europea estimula precisamente a ellos.
Hebrón regala varias moralejas:

1) Que la perseverante enseñanza de la verdad histórica permitirá paulatinamente que los europeos conozcan en qué consiste el conflicto en Oriente Medio, muy lejos éste de ser una campaña liberadora contra el pérfido sionismo;

2) Que los medios tienen un rol fundamental en la instigación de la violencia. Hace ocho décadas, la foto trucada de la mezquita en ruinas; hoy en día, las caricaturas nazis en la prensa, como las del barcelonense Carlos Romeu Müller; (nota de El Rejunte: o el reciente libelo antisemita en un periódico sueco)

3) Que el Gobierno de ocupación británico en Palestino, lejos de ayudar a los judíos a crear su Estado, fue cómplice de la agresión árabe;

4) Que el movimiento nacional árabe palestino nació nazi, y jamás llevó a cabo una autocrítica al respecto;

5) Que la historia judía en Israel no tiene parangón en su antigüedad y continuidad, y que los temporarios alejamientos de los judíos de esta tierra siempre fueron impuestos por fuerzas foráneas;

6) Que actuar a favor de la exclusividad árabe en Hebrón es alentar a las bandas más sanguinarias y retrógradas de entre los árabes;

7) Que los palestinos valientes no son los que matan y educan a sus niños en la autoinmolación, sino los que, muchas veces a riesgo de sus propias vidas, optan por defender la paz.

Fundación Hadar

Vía: http://elrejunteil.wordpress.com

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sangre por petróleo


En el nombre de Alá, clemente y misericordioso.
Diego E. Arria


Ex embajador de Venezuela en la ONU

Con esta invocación anteceden sus intervenciones los musulmanes y es casi la misma que fue argumentada por el secretario de Justicia de Escocia para justificar la infame decisión de ordenar la libertad del oficial de inteligencia libio Abdel Basset Ali al-Megrahi, cuya salud estaría en estado terminal. Megrahi cumplía desde el 2001 una condena a cadena perpetua por el asesinato de 270 pasajeros, de 14 nacionalidades, que viajaban en el vuelo 103 de PanAm caído en Lockerbie.

Inexplicablemente este agente libio fue el único responsabilizado por la comunidad internacional, como si pudiese haber cometido semejante acto por cuenta propia. Algo no concebible bajo un régimen dictatorial como el del coronel Muammar el-Gadhafi, considerado como un estado terrorista, hasta que en el 2003 acordó “comprar'' su reingreso a la comunidad de naciones pagando $2.7 mil millones a los familiares de sus víctimas, cancelando sus planes nucleares y -sobre todo- ofreciendo contratos a las compañías petroleras.

Si bien es cierto que Escocia tiene latitud para administrar justicia, es evidente que la decisión rebasaba su competencia y comprometía la responsabilidad política del Reino Unido --no importa cuánto intenten hoy sus autoridades desligarse de ella. No es necesario apelar a Sherlock Holmes para sugerir que detrás de tal decisión se encuentra la extraordinaria riqueza petrolera libia. Es precisamente por estas consideraciones que Tony Blair visitó a Gadhafi en Trípoli, como también lo hizo el príncipe Andrew en su calidad de representante especial para el comercio y el desarrollo internacional. Y más recientemente el mismo primer ministro, Gordon Brown, reunido con el dictador libio en Roma.

Pero lo más sugerente y escandaloso es que días antes de la decisión escocesa el ministro británico Peter Mandelson estuvo reunido en Corfú con un hijo de Gadhafi, Saif al-Islam el-Qaddafi, quien declaró que la decisión estaba enmarcada en consideraciones comerciales. Y como si no fuera suficiente, Trípoli anunció la concesión de un contrato por $900 millones para British Petroleum.

No es de extrañar entonces la declaración del coronel Gadhafi agradeciendo a ”su amigo Gordon Brown por interceder ante las autoridades judiciales de Escocia'' para liberar a su agente. De esta manera Escocia carga con la infamia de la decisión judicial y el Reino Unido aprovecha para realizar fabulosos negocios con Libia.

La decisión de Escocia --ante la permisividad del gobierno de Gordon Brown-- le ha permitido a Gadhafi la oportunidad de celebrar como un héroe a un terrorista causante de la muerte de tantas personas. La oportunidad en que se produce este vergonzoso hecho no puede sino interpretarse como un presente a Gadhafi con motivo de los 40 años en el poder que celebra este mes. Este comportamiento es claramente desconsiderado con los familiares de las víctimas. Pero también ofende al Consejo de Seguridad de la ONU y a los países que originalmente acordaron las sanciones contra Libia, solicitadas principalmente por el Reino Unido.

¿Y qué importancia tiene para nuestra parte del mundo esta controversial decisión? Creo que mucha. En marzo de 1992, cuando ejercía la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, me correspondió negociar el proceso que culminó con la decisión histórica de aprobar por unanimidad la primera resolución del Consejo contra el terrorismo que fundamentó el régimen de sanciones impuestos a Libia. Al día siguiente, el 1 de abril, turbas organizadas vandalizaron e intentaron incendiar la embajada de Venezuela en Trípoli.

Incluso en una comunidad internacional tan flexible y acomodaticia no deja de llamar la atención el hecho de que Libia ocupe hoy un puesto como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Esta realidad demuestra una vez más la importancia que tiene el petróleo para saciar el apetito de las grandes naciones, que las lleva a hacerles olvidar sus compromisos y responsabilidades internacionales, como es el caso de la decisión de liberar al terrorista libio.

Es la misma consideración que explica cómo otro petro-estado como el venezolano, cooperador demostrado de las FARC, la principal organización narcoterrorista del continente, sea visto como un barril de petróleo sin fondo y no como la amenaza en que se ha convertido. Libia y Venezuela han demostrado que gracias al petróleo pueden comprar impunidad y silencio para sus actos, aunque estén asociados al terrorismo.

Ante esta realidad no sería una sorpresa que el gobierno francés, que ha demostrado especial interés en profundizar sus relaciones comerciales y políticas con el régimen venezolano, decida complacerlo y le entregue por “consideraciones humanitarias'' a Carlos Illich Ramírez, alias el Chacal, quien cumple una condena a prisión perpetua en Francia.

Cortesia de Ana Steimberg

Reenvia: www.porisrael.org